El bilingüismo es una de las mejores habilidades que puede adquirir tu hijo. Al fin y al cabo, es mucho más fácil aprender un segundo (o tercer) idioma desde pequeños que cuando llegamos a la edad adulta, ya que el cerebro de los niños es más receptivo a los diferentes estímulos externos. Y, no sólo eso, sino que, los niños suelen tener más tiempo y curiosidad a la hora de ampliar su conocimiento, algo que, como adultos, a menudo nos falta. Así que, ¿por qué no potenciar en los más pequeños el desarrollo del bilingüismo?

A veces, las familias multilingües evitan hablar una segunda lengua por miedo a que su hijo tenga dificultades a la hora de adaptarse. Pero lo cierto es que aunque los niños bilingües pueden tardar más en empezar a comunicarse correctamente, las ventajas cognitivas que adquieren son enormes. Además, las investigaciones apuntan que los niños bilingües dan muestras de una mayor inteligencia.

En este post, vamos a hablar de cómo se desarrolla el bilingüismo en los niños y qué puedes hacer en casa para maximizar el aprendizaje de otras lenguas.

¿Cómo se desarrolla el bilingüismo?

El bilingüismo puede desarrollarse de dos maneras:

1. Adquisición simultánea

La adquisición simultánea se da cuando la introducción de los dos o más idiomas se produce antes de los 3 años. Aunque puede parecer que los niños que desarrollan el bilingüismo de forma simultánea inician a hablar y expresarse más tarde que otros niños, lo cierto es que esto no es así, no suelen retrasarse más allá de lo normal. Además, ¡es increíble ver a un niño de 3 años cambiar de idioma según con quién hable!

2. Adquisición secuencial

Hablamos de adquisición secuencial cuando la introducción del segundo idioma se ha realizado después de que el primero ya esté bien establecido. Esto suele suceder cuando, por ejemplo, hay traslados a otro país o en el colegio se emplean otros idiomas aparte de la lengua principal que se habla en casa.

Si tu hijo está adquiriendo una segunda lengua de esta manera, lo normal es que el aprendizaje se caracterice por 4 momentos fundamentales:

● Seguir utilizando sólo su lengua materna o su primera lengua durante un breve periodo de tiempo.
● Que pase por un periodo de tranquilidad o silencio tras la introducción de la segunda lengua.
● Que empiece utilizando frases de una sola palabra o imitando oraciones.
● Con el tiempo, que logre a crear sus propias frases y expresarse correctamente utilizando la segunda lengua.

Cómo ayudar al desarrollo del bilingüismo

He aquí algunas formas sencillas de ayudar a tu hijo a aprender idiomas.

  • Libros

Leerle a tu hijo en ambos idiomas es una forma estupenda de ayudarle a adquirir vocabulario.

  • Música

Escuchar música adecuada a la edad de tu hijo es una forma fácil de introducirle en los sonidos característicos de la nueva lengua. Los bebés, sobre todo, pueden llegar a beneficiarse mucho más de las múltiples ventajas que tiene escuchar según qué tipo de música.

  • Películas y televisión

Aunque no es la mejor manera de que los niños aprendan, a causa de la fácil distracción, si tu hijo tiene un programa favorito, ¿por qué no pruebas a cambiar el idioma de vez en cuando? Como ya conoce a los personajes, le resultará más fácil adaptarse.

Si tu hijo está aprendiendo una segunda lengua después de haber adquirido la primera, la mejor manera de enseñarle un nuevo idioma, y lograr un óptimo desarrollo del bilingüismo, es sumergiéndolo en él. Por ejemplo, puedes buscar ese estímulo en el entorno, como estudiando en un colegio que potencie idiomas diferentes al materno o visitando diferentes países; o, en el mismo hogar, por ejemplo, realizando actividades y juegos como los que propone María Montessori con su Método Montessori, con el que, además, potenciarás las habilidades cognitivas del niño.

¿Tienes un hogar bilingüe o estás pensando en introducir una segunda lengua? ¡Nos encantaría saberlo!