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Nuestro cesto de los tesoros

cesto de los tesoros

Dicen que un bebé no necesita juguetes, ni uno sólo, teniendo manos y objetos que explorar y llevarse a la boca. La pequeña tiene ocho meses, el momento de proponerle nuestro cesto de los tesoros, ahora que ya se mantiene sentada perfectamente y sin ayuda y se entretiene mucho cogiendo fichas o piezas pequeñas, golpeando con ellas, chocándolas entre sí e intentando meterlas y sacarlas de recipientes más grandes.

Con el mayor no lo hice, pero con la nena tenía muchas ganas de preparar un cesto o panera en condiciones, con el que diera rienda suelta a sus ganas de conocer mundo y de llevarse a la boca todo lo que quiera. El cesto de los tesoros está indicado para bebés de entre 6 y 12 meses (momento en el que ya no quieren explorar lo que hay en una misma cesta, sino el resto del mundo, y en el que piden más movilidad) y es el paso previo al juego heurístico, una actividad de exploración, manipulación y clasificación básica para los bebés. Sigue leyendo

Los segundos usos de los juguetes y las cosas

bebés jugando en la piscina con cubos de agua

Me gusta ver cómo mi hijo no juega con sus juguetes como se indica en la caja. A todo le busca un segundo uso, un segundo camino con rodeo. No le gusta apilar piezas para hacer torres, ni meter las anillas de colores en el palo que las sujeta, eso no le hace la más mínima gracia. Lo que le gusta es darles con su rechoncho dedo en una esquinita para que vuelquen en el suelo y, con un poco de suerte, lleguen a girar. Hace bailar a las piezas, las persigue y las para. Y vuelta a empezar. Los coches no sirven para correr por la carretera, les examina las ruedas, los vuelca… Tampoco aprieta los botones con canciones del caparazón de su tortuga, ni la arrastra de la cuerda, simplemente la mira, da vueltas y se entretiene con ella.

No le pasa sólo con sus jueguetes, también con las cosas de casa. Desde hace muchos meses, todo tiene un segundo uso. Le pasó con el mando de la televisión, que le atraía salvajemente aunque no supiera ni para que servía (eso sí lo usó como coche) pero le ha pasado con más cosas. Sigue leyendo