Archivo de la etiqueta: posparto

Dar el pecho estando enferma

dar el pecho estando enferma

El pecho es mágico. Hace unas semanas, justo antes de que la pequeña cumpliera los dos meses, nuestra lactancia estuvo a punto de acabarse. Durante unos días, apenas pude darle el pecho y la nena se sació con biberones. Estuve a punto de tirar la toalla y dejarlo, creí que sería imposible o muy difícil retomar la lactancia exclusiva, pero el cuerpo es muy sabio y totalmente alucinante. Por si alguien se encuentra en las mismas circunstancias, ¡se puede! 

Este año hay un brote de gastroenteritis muy fuerte pululando por ahí. A mí me debió coger baja de defensas, justo al acabar la cuarentena, porque me dejó diez días con diarrea y tres días de fiebre muy alta. Durante dos días llegué a 39ºC y me quedé muy débil, no podía moverme de la cama y estaba totalmente deshidratada. Tomaba un sorbo pequeño de agua cada dos horas, pero nada me aguantaba.

En esas circunstancias dar el pecho a la nena era una odisea, lo hacía tumbada, pero no tenía ganas, me dolía todo, y con cada succión me daban retorcijones de tripas. Lo curioso es que enseguida noté el efecto de la deshidratación en los pechos: redujeron su tamaño y ya no notaba la típica molestia que se siente cuando se “recargan”. Tampoco manchaba de leche: era como si mi cuerpo estuviera ahorrando hasta la mínima gota para seguir alimentando a un bebé de dos mesesSigue leyendo

Seis meses con los abdominales hipopresivos

Han pasado seis meses desde que empecé con la gimnasia abdominal hipopresiva y el resultado en este tiempo ha sido espectacular. No se nota a simple vista (sigo sin tener la tripa de Shakira ni nunca le tendré), pero sí se nota por dentro, y esto es lo que a mí me importaba: la faja abdominal está más tonificada (siento que tengo más fuerza en la tripa) y se ha solucionado la caída de los órganos internos.

Ya conté aquí, al hacer balance de los dos primeros meses, que esta gimnasia, combinada con los ejercicios de Kegel, habían conseguido recolocar en su sitio mi diafragma y mi vejiga. Cuatro meses después, el resultado es aún más notable: como estaba antes de quedarme embarazada. Hace unos días estuve en la revisión de Pelvia, la clínica de fisioterapia para el suelo pélvico (o fisioterapia perinatal) a la que acudí unos meses después del parto y su balance fue que estaba tan recuperada que ya podría tener otro hijo sin peligro para mi suelo pélvico. Supongo que si cuidara más la alimentación y si lo combinara con algo de ejercicio aeróbico (asignaturas pendientes) el resultado se habría notado también por fuera, pero estoy más que contenta con el resultado.

hipopresivos2

El secreto de los hipopresivos está en la postura (unos músculos quedan en tensión y otros relajados) y la respiración, que generan una presión intra-abdominal que contrae la faja abdominal de forma no voluntaria. Los ejercicios son muy sencillos y lo único que se requiere es constancia. De hecho, casi no parece que estés haciendo ejercicio.

Sigue leyendo

Dos meses con los abdominales hipopresivos

Hace más de dos meses empecé con los abdominales hipopresivos y los resultados en este tiempo han sido espectaculares. Como ya conté en este post, empecé a hacer este tipo de ejercicios para reforzar el tono muscular del periné y levantar el suelo pélvico.

Gracias a los hipopresivos, a los ejercicios de Kegel y a la fisioterapia que me han hecho en la Clínica de Fisioterapia Pelviperineal de Pamplona, mi suelo pélvico es otro y está casi recuperado de un parto complicado. El diafragma ha vuelto a su sitio (se me desplazó cuando retiraron la placenta) y la vejiga, que estaba desviada (lo que se denomina cistocele en grado uno), también. Estoy muy contenta porque la mejoría ha sido increíble, más aún teniendo en cuenta que no todos los días he podido sacar un hueco para hacer la “tarea” pendiente.

hipopresivos2

No he notado que la cintura se haya reducido, pero es lo que menos me importaba. Gracias al tratamiento he evitado que estos problemas se fueran agravando por el paso del tiempo o por la llegada de otro embarazo, que aún tardará. Sigue leyendo

Madres de incubadora

Desde que abrí este blog estoy más sensible. Pienso más en mi embarazo, mi parto y el tiempo que ha transcurrido conociendo al enano. Parece que ahora que va a cumplirse el año, vuelvo a rememorarlo todo con más fuerza si cabe. Revivo cómo fueron los primeros días con mi pitufo, cómo empezamos a conocernos a través del cristal de la incubadora y cómo fue la primera vez que estuvimos piel con piel tras un parto traumático. Por eso quiero dedicar este post a las madres de los bebés que se quedan en neonatos y que vuelven a casa a ver una cuna vacía. Madres coraje que sufren por la separación y que poco o nada tienen que ver con las que tienen la suerte de estar en planta con su bebé durmiendo en el nido a su lado. Sigue leyendo