Archivo de la etiqueta: lactancia

Dar el pecho estando enferma

dar el pecho estando enferma

El pecho es mágico. Hace unas semanas, justo antes de que la pequeña cumpliera los dos meses, nuestra lactancia estuvo a punto de acabarse. Durante unos días, apenas pude darle el pecho y la nena se sació con biberones. Estuve a punto de tirar la toalla y dejarlo, creí que sería imposible o muy difícil retomar la lactancia exclusiva, pero el cuerpo es muy sabio y totalmente alucinante. Por si alguien se encuentra en las mismas circunstancias, ¡se puede! 

Este año hay un brote de gastroenteritis muy fuerte pululando por ahí. A mí me debió coger baja de defensas, justo al acabar la cuarentena, porque me dejó diez días con diarrea y tres días de fiebre muy alta. Durante dos días llegué a 39ºC y me quedé muy débil, no podía moverme de la cama y estaba totalmente deshidratada. Tomaba un sorbo pequeño de agua cada dos horas, pero nada me aguantaba.

En esas circunstancias dar el pecho a la nena era una odisea, lo hacía tumbada, pero no tenía ganas, me dolía todo, y con cada succión me daban retorcijones de tripas. Lo curioso es que enseguida noté el efecto de la deshidratación en los pechos: redujeron su tamaño y ya no notaba la típica molestia que se siente cuando se “recargan”. Tampoco manchaba de leche: era como si mi cuerpo estuviera ahorrando hasta la mínima gota para seguir alimentando a un bebé de dos mesesSigue leyendo

El primer cumplemes es para celebrarlo

hermano mayor

Celebramos por todo lo alto el primer cumpleaños de nuestros hijos, pero el primer cumplemes suele pasar más desapercibido. Una fecha tan importante como los primeros treinta días de vida de nuestros retoños debería tener mucha más importancia de la que tiene y festejarse con la familia y amigos. Porque no sólo celebramos que nuestro bebé lleva un mes entre nosotros (y vaya mes) sino otras muchas cosas:

  • Hace una semana, la pequeñina de la casa cumplió su primer mes de vida pasando de la talla 0 de ropa a la talla 1, y llegando a los 3,400 kgs, un peso estándar de recién nacido, que digo yo. Todo un hito. Así que sí, celebramos que se está criando bien, que está preciosa y que las peleas con la teta dan sus buenos frutos.
  • Hay que celebrar (y mucho) que hemos sobrevivido al primer mes, que suele ser el peor de todos: adaptarse propiamente al bebé, a que en la familia hay uno más, a que la casa está hecha unos zorros, a las visitas que nunca pillan bien y sobre todo a que las horas de sueño seguidas se cotizan ya muy alto. Lo que más cuesta afrontar es, sin duda, el no dormir, pero un mes después hay que tener en cuenta el final del túnel está un poquito más cerca.

Sigue leyendo

Mis básicos para la lactancia y el postparto

básicos postparto y lactancia

El postparto y la lactancia materna ideal no necesitan de accesorios. Pero no siempre es así y hay que echar mano de cualquier cosa que nos facilite la vida, así que he hecho una lista con las cosas que me están haciendo mucho más llevadero este puerperio, que de por sí estoy llevando bastante mejor que el primero, sobre todo hormonalmente. Es cierto eso de que la experiencia es un grado.

  • Crema de firmeza corporal de Mustela, indicada para la maternidad y compatible con la lactancia. Me regalaron esta crema en una canastilla para el bebé y es un regalazo (además de un detalle acordarse también de la madre) No puedo decir aún si funciona, si deja la piel más firme, si evita las estrías y si hace algo con la celulitis porque no ha pasado el suficiente tiempo de prueba, pero es una crema muy agradable, suave y que no pringa. Deja una sensación de suavidad e hidratación en la piel y es un placer darla en el vientre, la parte del cuerpo que más ha sufrido con el embarazo. Además me gusta porque se aplica de maravilla con el dispensador que tiene.
  • El sacaleches de Suavinex. En estas dos lactancias he probado varios extractores de leche manuales y eléctricos de diferentes marcas y tengo que decir que, como el eléctrico, nada. Pero entiendo que es una inversión importante y que no sabemos si lo amortizaremos en un futuro, así que el manual es una buena manera de sacarnos de un apuro (para tomas en las que no estamos con el bebé, para cuando nos incorporamos al trabajo o para extraernos un poco de leche y ablandar los pechos si están muy duros y el bebé no puede agarrarse bien) En mi caso, lo he usado mucho los primeros días de lactancia para solucionar una ingurgitación mamaria y para momentos puntuales. Este de Suavinex es sencillo, fácil de limpiar y me ha gustado porque no hace daño, es cuidadoso con el pecho. No obstante, extrae más leche uno eléctrico, mucho mejor opción para una lactancia en diferido. Otra solución es alquilarlo, por ejemplo.

Sigue leyendo

Los temores y dudas del segundo embarazo

Es curioso descubrir cómo el segundo embarazo (e imagino que con el tercero y siguientes pasará más de lo mismo) se vive de forma completamente diferente al primero. Me duele decirlo, pero la emoción e ilusión que se siente, no es la misma. Recuerdo que cuando me quedé embarazada por primera vez no tenía otro pensamiento en la cabeza y ahora, en cambio, hasta se me olvida. No tengo tiempo para estar mirándome el ombligo todo el día, así que el tema ha pasado a un segundo plano. Tampoco voy con esa sensación por la calle de decir, “¡Que se pare el mundo, que estoy embarazada!” Qué ilusas somos las primerizas, ¿verdad?

tripa embarazo

Por suerte, al repetir embarazo tampoco se repiten temores absurdos como éstos de los que hablé aquí. Pero el segundo tampoco es un camino de rosas, y como a las mujeres nos encanta comernos la cabeza, aparecen otros miedos terribles. En mi caso, son éstos: Sigue leyendo

La sincronización entre madre e hijo

Si alguien me hubiera contado cuando estaba embarazada que se iba a crear un lazo o vínculo tan fuerte entre mi pequeño y yo, no lo habría creído. Era consciente de que algo así iba a ocurrir, pero no a este nivel, tan fuerte y sorprendente que es digno de protagonizar un programa de Iker Jiménez. No quiero ponerme trascendental, que también podría, porque no me refiero al vínculo especial que se ha formado entre los dos, sino a la sincronización que vivimos desde que nació el pequeñín en aspectos muy cotidianos de nuestro día a día.

Hablo más de cosas curiosas y sorprendente que nos ocurren a los dos al mismo tiempo, como si nos uniera un lazo invisible. Intuyo que si nos ha pasado a nosotros, será algo que le suceda también al resto de madres y padres con sus hijos. ¿Es así?

mar1

Un ejemplo muy representativo es una experiencia que viví durante la lactancia. Salvando los problemas del primer mes y que se resolvieron gracias al alquiler de un sacaleches de doble extracción, conseguimos instaurar las tomas sobre el segundo y tercer mes de vida del chiquitín. Mi bebé tendría unos tres o cuatro meses y se despertaba dos o tres veces por la noche para tomar pecho. Estábamos tan sincronizados (a pesar de mis hondas ojeras y de mis escasas horas de sueño que me obligaban a arrastrarme por el suelo) que por la noche me despertaba con un hormigueo casi doloroso en el pecho, como si estuvieran rebosantes (y en efecto así era), justo unos minutos antes de que el pequeño se despertara suplicando como un loco por su comida. Sigue leyendo

Seis temores de los padres primerizos

Una de las cosas más divertidas de ver las tripas del blog es que puedes reírte con las búsquedas que hace la gente en Google y que van a parar a tu página (de esto hablaré pronto). Pero también dan ideas interesantes. Antes de Semana Santa alguien buscó información sobre los miedos de una madre primeriza, y me pareció muy buen tema sobre el que hablar, sobre todo desde la distancia. Porque aunque algunos libros de crianza se presentan como los manuales definitivos, los bebés vienen sin instrucciones, y los padres y madres primerizos nos encontramos muy perdidos. Más aún en estos días, en que ya no tenemos una tribu que nos respalde y arrope, y donde muchas veces al primer recién nacido que cuidamos o tomamos en brazos es al nuestro. ¿Qué madre no se ha preguntado si sabrá hacerlo y si estará a la altura?

– ¿Tendré leche? La mayor parte de los interrogantes de las primerizas rodean el tema de la lactancia. ¿Tendré leche o estaré seca? Cuando me preguntaban si tenía pensado amamantar a mi bebé siempre respondía: “sí, si puedo”. Realmente la ausencia de leche, la hipogalactia, sólo afecta en torno a un 2% de las madres y por unas causas concretas. Ponerse en manos de asesores de lactancia desde el principio puede evitar muchos problemas. Yo lo hice y salvé nuestra lactancia (lo conté aquí). Otra de mis mayores dudas en torno al pecho era cómo iba a darme cuenta de que ya tenía leche. Esa absurda duda sólo me hace reír ahora. Como para no darse cuenta de la subida de la leche… Sigue leyendo