Archivo de la etiqueta: juguete preferido

No sin mi mando

Me lo temía. No quería volver a dedicarle una entrada, pero el mando a distancia se ha hecho un hueco tan grande en la corta vida de mi enano, que no puedo pasarlo por alto. Lo del pitufo con el mando es un amor con todas las letras.

Es el bastón de un ciego, la varita mágica de Harry Potter, la espada láser de Luke Skywalker. Una prolongación de su cuerpo. Tanto, que si no tiene el mando en la mano para explorar la casa se pone nervioso. Es su escudo y su arma, pero también su conejillo de indias. Porque si hay agua en la bañera, mando al agua; y si la taza del váter está subida, allá que va para abajo. El aparato ha probado las babas de mi hijo, ha estado dentro de charcos de agua, de yogures y de puré. No puedo negar que es una relación fuerte y a prueba de bombas.

Es lo primero que el nene busca al despertarse,- de hecho, hasta antes de la teta si lo tuviera más cerca- y al llegar a casa después de una tarde de paseo. Con el mando en la mano, su cara es otra. Porque además de aporrear con él el suelo, las paredes y los marcos de las puertas, es su compañero de batallas. Si quiere jugar al balón, nada mejor que arrearle con el mando. Lo mismo al coche, a los cubos de construcciones, a los muñecos de los tres cerditos o a los dedos de los pies de su madre. Ha inventado el hockey-bebé y se juega con un mando a distancia. Sigue leyendo