Archivo de la etiqueta: construcciones

Dos juegos que no pasan de moda: construcciones y pinchitos

construcción magnética

Últimamente nos cuesta sacar a mi hijo del único juego que le tiene absorto, que es hacer peleas con sus dinosaurios y otros animales y recrear con ellos escenas que ha visto en algunos dibujos o en los libros. Es un juego creativo e imaginativo excelente, pero queremos proponerle también otros para que desarrolle otras habilidades, como la lógica, la orientación espacial y la concentración.

Sin obligarle, pero animándole a que a veces cambie de registro cuando estamos en casa. ¿A alguien más le pasa que sus hijos estén en esa fase en la que sólo quieran jugar a una cosa en el mundo?

Por eso, cuando me propusieron desde Noé Didácticos que probara alguno de sus juegos, lo tuve claro. Me fui directa hacia los juegos de construcción para aprovechar la ocasión y encontrar algo que le gustara al mayor, de cuatro años. Después de descartar algunos juegos de lógica a los que le tengo muchas ganas, porque no son adecuados todavía a su edad, me decidí por el juego tradicional de las construcciones, pero magnético.

Quería también encontrar un puzzle que le gustara (porque los odia) y di con un clásico que nunca falla, el de los pinchitos.

Sigue leyendo

Los segundos usos de los juguetes y las cosas

bebés jugando en la piscina con cubos de agua

Me gusta ver cómo mi hijo no juega con sus juguetes como se indica en la caja. A todo le busca un segundo uso, un segundo camino con rodeo. No le gusta apilar piezas para hacer torres, ni meter las anillas de colores en el palo que las sujeta, eso no le hace la más mínima gracia. Lo que le gusta es darles con su rechoncho dedo en una esquinita para que vuelquen en el suelo y, con un poco de suerte, lleguen a girar. Hace bailar a las piezas, las persigue y las para. Y vuelta a empezar. Los coches no sirven para correr por la carretera, les examina las ruedas, los vuelca… Tampoco aprieta los botones con canciones del caparazón de su tortuga, ni la arrastra de la cuerda, simplemente la mira, da vueltas y se entretiene con ella.

No le pasa sólo con sus jueguetes, también con las cosas de casa. Desde hace muchos meses, todo tiene un segundo uso. Le pasó con el mando de la televisión, que le atraía salvajemente aunque no supiera ni para que servía (eso sí lo usó como coche) pero le ha pasado con más cosas. Sigue leyendo