Archivo de la categoría: Bebés y mamás

Cosas de bebés y mamás. Salud, crianza, alimentación, lactancia, sueño…

Cómo hacer niños lectores

libros infantiles niños leyendo

Mi hijo, con casi 5 años, adora los libros. Nos pide que se los leamos y se los lee a solas a cualquier hora del día. Su hermana, de un añito, tiene de momento una librería a mano con sus cuentos y muy buena disposición hacia ellos. Suelen decirnos que es una suerte que les guste tanto leer, pero no es suerte, ha sido trabajo.

Nunca sabremos si, a pesar de lo que nos lo hemos currado estos años, es todo mérito del niño y ya venía predispuesto en su carácter; pero el hecho es que, de momento, tenemos a un gran lector entre nosotros. En casa no obligamos a leer a nuestros hijos ni somos machacones con el tema, pero sí es cierto que estamos rodeados de libros y en un entorno en el que valoramos mucho la lectura y la escritura.

Cada vez soy más consciente de que la lectura no es un medio o herramienta para aprender cosas, sino que su valor está en que es un fin en sí misma. Leer nos hace más inteligentes y empáticos, además de mejorar nuestras habilidades sociales. Pero además, es beneficioso para los niños porque les hace más curiosos, les enseña a concentrarse, mejora sus habilidades lingüísticas y les da un mayor conocimiento del mundo.  Sigue leyendo

Cómo ven los niños pequeños las vacaciones: un tractor y ositos de gominola

niño mirando la playa

Cinco horas y media de coche con el maletero a reventar y dos niños pequeños. Al llegar a nuestro destino, mucho calor, ganas de desembarcar todos los bártulos y nervios por empezar a disfrutar. Dos horas después, ya situados y tirados en la piscina, el mayor suelta la bomba: “¿Cuándo volvemos a casa?”

Las vacaciones son algo que nos hacen una ilusión loca a los padres y que creemos que los niños van a compartir ciegamente con nosotros. Pero su visión del mundo es muy diferente, y también de las vacaciones. Casi me caigo de espaldas cuando el mayor nos preguntó, después del viaje y de estar una hora descansando en la piscina, que si en la vuelta a casa podría ver dibujos en el coche. Y más al verle la cara de angustia que se le puso al enterarse de que íbamos a estar en ese camping una semana. Sigue leyendo

Se acabó la paz

bebé en la piscina

Desengañémonos, la etapa del carrito y los primeros meses de silleta son los más tranquilos con un bebé. Meses de poco dormir, de tomas a todas horas y de lloros, pero también son tiempos de paseos en paz.

Esa paz se acabó. La pequeña se ha destapado con el carácter y la rebeldía que achacan a los segundos hijos, y que desde ya confirmo. El primero, a su lado, fue un bendito.

Todo lo tranquila que fue los primeros meses, lo es ahora de mujer de genio y figura. Cómo nos tenía de engañados. Suelo repetirme eso de ‘que me quiten lo bailao’, pero ya no reconforta mucho más. Sigue leyendo

Ser bebé con un hermano mayor

bebé agarrando un dinosaurio

Ser un bebé con un hermano mayor no es fácil. Un bebé con un hermano mayor aprende a sonreír y a hacer pedorretas un poco antes, como mecanismo de supervivencia para luchar por unos minutos de atención exclusiva de sus padres. Sabe captar mejor que nadie las miradas ajenas y es un embaucador y enamorador nato. Grita para recordar que sigue ahí, dentro del carrito o de la cuna y siempre tiene una sonrisa a punto para recibir más caratoñas.

Lo primero que aprende a agarrar con sus manitas no es un suave peluche, sino un horrible velociraptor de su hermano. Duerme  a pesar de los gritos del mayor y por su cabeza han cruzado varias veces pequeños coches de juguete o muñecos de juguete sin que se inmutara. Sigue leyendo

Dar el pecho estando enferma

dar el pecho estando enferma

El pecho es mágico. Hace unas semanas, justo antes de que la pequeña cumpliera los dos meses, nuestra lactancia estuvo a punto de acabarse. Durante unos días, apenas pude darle el pecho y la nena se sació con biberones. Estuve a punto de tirar la toalla y dejarlo, creí que sería imposible o muy difícil retomar la lactancia exclusiva, pero el cuerpo es muy sabio y totalmente alucinante. Por si alguien se encuentra en las mismas circunstancias, ¡se puede! 

Este año hay un brote de gastroenteritis muy fuerte pululando por ahí. A mí me debió coger baja de defensas, justo al acabar la cuarentena, porque me dejó diez días con diarrea y tres días de fiebre muy alta. Durante dos días llegué a 39ºC y me quedé muy débil, no podía moverme de la cama y estaba totalmente deshidratada. Tomaba un sorbo pequeño de agua cada dos horas, pero nada me aguantaba.

En esas circunstancias dar el pecho a la nena era una odisea, lo hacía tumbada, pero no tenía ganas, me dolía todo, y con cada succión me daban retorcijones de tripas. Lo curioso es que enseguida noté el efecto de la deshidratación en los pechos: redujeron su tamaño y ya no notaba la típica molestia que se siente cuando se “recargan”. Tampoco manchaba de leche: era como si mi cuerpo estuviera ahorrando hasta la mínima gota para seguir alimentando a un bebé de dos mesesSigue leyendo

El segundo bebé

el segundo bebé

Una espera que el segundo bebé sea el que se disfruta pausadamente, sin los miedos y dudas que se viven en la primera maternidad. El segundo bebé está llamado a ser una oportunidad para resarcirse y disfrutar despacito, por si fuera el último. Un bebé para volver a vivir todas esas primeras veces de nuevo, pero sin la inquietud de ser primerizo. Un bebé para repetir éxitos y evitar los fracasos de una crianza pasada. Un bebé con el que empezar de nuevo, con más aplomo que el primero, con la experiencia y las ideas más claras, sabiendo que los malos momentos pasan y, en cuanto lo hacen, se añoran

Pero el segundo bebé trae sus propias reglas. Lo que funcionaba con uno, no vale para el segundo. El juego ha vuelto a cambiar y no sirve echar mano de fórmulas pasadas. Entonces una descubre que el segundo bebé tampoco se disfruta como se esperaba. No hay tiempo para ello: la atención se divide entre los dos hijos y el vínculo con el bebé se va forjando más despacio, a fuerza de pequeños momentos de intimidad, valiosos pero escasos. Sigue leyendo