El segundo bebé

el segundo bebé

Una espera que el segundo bebé sea el que se disfruta pausadamente, sin los miedos y dudas que se viven en la primera maternidad. El segundo bebé está llamado a ser una oportunidad para resarcirse y disfrutar despacito, por si fuera el último. Un bebé para volver a vivir todas esas primeras veces de nuevo, pero sin la inquietud de ser primerizo. Un bebé para repetir éxitos y evitar los fracasos de una crianza pasada. Un bebé con el que empezar de nuevo, con más aplomo que el primero, con la experiencia y las ideas más claras, sabiendo que los malos momentos pasan y, en cuanto lo hacen, se añoran

Pero el segundo bebé trae sus propias reglas. Lo que funcionaba con uno, no vale para el segundo. El juego ha vuelto a cambiar y no sirve echar mano de fórmulas pasadas. Entonces una descubre que el segundo bebé tampoco se disfruta como se esperaba. No hay tiempo para ello: la atención se divide entre los dos hijos y el vínculo con el bebé se va forjando más despacio, a fuerza de pequeños momentos de intimidad, valiosos pero escasos.

Con un hermano mayor la vida sigue, la rueda gira y no se detiene por muchas tomas o cambios de pañal que haya pendientes. Los días parecen volar más rápido que con el primer bebé y la sombra de la vuelta al trabajo planea cada vez más cerca. Sabes que está muy cerca.

Los meses vuelan y el tiempo escapa. De pronto descubres cómo le han crecido las pestañas a ese bebé que hasta hace poco era un recién nacido. Creías que te sabías su cara de memoria, pero ha cambiado y ni te has dado cuenta. Empieza a sonreírte y te pilla de sorpresa, ¿ya?

Termina el día y arañas unos minutos a solas con el bebé antes de que la vorágine os devore de nuevo. Estudias su carita, el olor de su pelo y la suavidad de sus manos antes de sumergirte de nuevo en las prisas frenéticas del día a día. Quizá es que disfrutarlo es eso: refugiarse del mundo, aunque sea durante un segundo, en su mirada y en su respiración pausada.

Hoy la pequeña cumple dos meses. Ya dos meses.

10 pensamientos en “El segundo bebé

  1. mamirecientecuenta

    muchas felicidades por ese segundo mesaniversario 🙂 el tiempo vuela y cualquier momento es bueno para quedarte prendada de él durante un ratito.
    Saludos

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  2. Ana de cestaland

    Yo he disfrutado muchísimo al tercero…. A ratitos entre carreras a veces pero con mucha serenidad, cosa que no tuve ni con el primero ni con la segunda.
    Quizá es que ser madre es así…
    Atesorar minutos de gloria entre horas de logística…

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    1. yademasmama Autor

      Toda la razón con lo de la logística, eso me ha gustado 🙂 Ahora mismo veo muuuy lejos un tercero, así que más me vale disfrutar de esta pequeña

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  3. amareselmotor

    Me quedo con tu última frase. La de refugiarse del mundo perdiéndose en su mirada…Son esos ratitos los que hacen que todo valga la pena. Yo con la segunda me lo tomé todo con muchísima más calma. El tiempo volaba mucho más rápido. Pero, también sentí que no era una repetición de lo vivido con mi hija mayor sino que tenía muchas diferencias y eso hace que también sea especial. Un besazo y ánimo

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    1. yademasmama Autor

      Sí, no es una repetición, es todo nuevo. La pena es que no hay tiempo para disfrutarlo. Pero esos ratitos pequeños hacen que todo merezca la pena. ¡Gracias porel comentario!

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  4. enelsombrerodemama

    Muchísimas felicidades!!! Y… benditos segundos!!! Para mí la gran diferencia fue que con el primero los días, los planes, juegos y actividades giraban en torno a él. Cuando llegó la segunda, todo eso seguía girando… aún entorno al mayor!! Y descubres que en realidad los niños se adaptan a todo. Por eso a la segunda, pobreta, desde siempre la llamo la niña remolque, porque así es como va, a remolque de su hermanito!!!Un abrazo!!!

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    1. yademasmama Autor

      ¡Gracias! Sí, eso es cierto, el segundo va al ritmo del mayor, pobres. Que si corriendo al cole, a quedar con los amigos del mayor…

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