Ha llegado el circo

circo

En un aparcamiento al lado de nuestra casa se instaló hace unos días un pequeño circo francés, de estos circos decadentes y de aspecto triste que aún trabajan con fieras salvajes. En uno de esos remolques tienen cabras y caballos enanos, además de un par de camellos o dromedarios (no llegué a ver sus jorobas), y en otro remolque convertido en jaula, un tigre y un león, enormes y preciosos, sobre un suelo de paja.

El circo sólo ha estado dos días, han llenado el pueblo de carteles y han anunciado con una camioneta y un megáfono el horario de las actuaciones por la calle. Las cabras y los caballos han estado pastando en el jardín junto al aparcamiento, pero no hace falta decir que el resto de animales ni siquiera se han movido.

camellos

La jaula de estas fieras ha sido un reclamo mayor que la sucia carpa del circo. Me acerqué cuando se había terminado la función y pude ver unos minutos a estos animales, justo antes de que bajaran la persiana que habían instalado en el carromato. El tigre descansaba sobre la paja y el león daba vueltas en su jaula nervioso. Pero lo que más me impactó, a mí y a los chavales del pueblo que también se había acercado a curiosear, era el nauseabuendo olor que desprendían y las condiciones en las que estaban. Imagino que esa paja no se cambiaba muy a menudo, y que los animales tampoco se bañan todos los días.

Aupé a mi hijo para que viera al león, lo tuvo a tres metros de distancia, apuntó su regordete dedo hacia él y sonrió. Fue la misma reacción que tuvo al ver a la cabra, cinco minutos antes. Quizá pensó que era un perro descomunal y apestoso, por más que yo le explicara que era Simba. Pero algo me decía que me fuera de allí pitando, y no eran sólo las malas caras de los trabajadores del circo.

jaula leon y tigre

Mi hijo se emociona con todos los seres vivos, ya pueden ser una mosca o una paloma, y sé que dentro de un tiempo podría disfrutar mucho (como yo lo hice de pequeña) en una actuación con tigres y leones. Pero no voy a llevarlo a un circo así. Me gustaría poder explicarle dentro de poco que esos animales no se cuidan así y que no tienen que estar enjaulados. Le llevaré a ver payasos, equilibristas y bailarinas, pero no a tigres y elefantes domesticados. Aunque me muera de ganas de ver la cara que pondría al verlos.

Cuando tengo que tomar una decisión de este tipo, no puedo evitar sentirme mal. Porque siento que no soy consecuente del todo y que no tengo un criterio fijo. No voy a las corridas en San Fermín, por mucho ambiente que haya en Sol, porque no puedo ver sufrir a un toro, aunque la mitad de la plaza ni se entere de lo que pasa en la arena. Tampoco pago una entrada a un circo con animales salvajes, y sin embargo voy encantada a un zoo o a un parque de la naturaleza porque me parece que, por tener un espacio mayor, estar rodeados de “naturaleza” y haber sido criados en cautividad, estos animales son felices.

caballo enano

Puede que lo sean, pero no puedo evitar sentir un pellizco en la tripa al mirar a los ojos al gorila de espalda plateada de Cabárceno, un parque al que estoy deseando volver para recorrerlo dentro de poco con mi hijo. Disfruto en los espectáculos de delfines de los acuarios, me maravillo con las exhibiciones de cetrería y yo misma he tenido dos canarios en jaula (de oro, pero no deja de ser una jaula) en casa. No sé si es coherente.

Quiero poder explicarle todo esto a mi hijo, pero no estoy segura de cómo hacerlo. Le contaré que hay animales que tienen que vivir libres y otros que están más acostumbrados a estar con los hombres, pero sé que no sonará muy convincente. Como cuando tenga que explicarle que me parece mal que el abuelo salga a cazar y que por eso no pruebo sus presas, pero que me como sin contemplaciones el pollo, el cordero o las truchas que otros han matado por mí.

Todo esto a colación de un triste circo y de dos fieras salvajes sobre un suelo de paja y en una jaula a la vista de todos que me ha impresionado. Tener un hijo y educarlo te remueve por dentro y sacude hasta los cimientos en los que se sustentan tus valores. Porque ahora educarle es fácil, “a los animales se les acaricia y se les cuida”, pero ya me puedo preparar para cuando crezca y los argumentos se compliquen.

24 pensamientos en “Ha llegado el circo

  1. mamapuede

    Hay tantas cosas en las que nos contradecimos… Y para nosotras vale, pero y como se lo explicamos a los peques?? Yo también me lo planteo muchas veces

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  2. nosoyunadramamama

    Es que hay que pensar que los animales están aquí para servir al ser humano, el asunto es no maltratarles… Porque sino no podrías ni beber leche pensando en esas vacas que se pasan horas conectadas a unas máquinas para que les saquen la leche, en todos esos animales que se matan para nuestro consumo. Piensa que unos animales comen a otros, es la ley del más fuerte. Lo que a mí no me gusta es que sufran más de la cuenta, es decir, si hay que matarlos para nuestro consumo, vale… pero por otras razones ya no.

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    1. yademasmama

      Hombre, una cosa es comer y otra es usarles para nuestra diversión y disfrute como en este circo… No voy a discutir si los animales están para servirnos o no, yo no lo creo y hay mucha gente que tampoco, pero que se pueden hacer las cosas de otra manera, está claro. Y ése es el tema que me pincha, dónde poner el límite… Un beso.

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  3. creciendoconmicachorro

    Que tema tan complicado… Lo pienso tantas veces, los circos no los piso… Y espectaculos con animales tampoco pero es cierto que tengo ganas de poder llevar a mi bebe al aquario… Lo de la comida es taan dificil, yo he tenido temporadas veganas pero al final nos puede mucho la cultura y la educacion que nos han dado, yo le explicare que es cada cosa y de donde viene, de momento tiene 6 meses y come de todo. Cuando se vaya dando cuenta le explicare todo y podra decidir. Un abrazo

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    1. yademasmama

      Yo intenté ser un tiempo vegetariana, quitándome algunas carnes, pero acabé fracasando… Así que te admiro por ello. Yo también quiero llevarle al acuario, le encantaría. Es muy complicado. ¡Un beso y gracias por tu comentario!

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  4. planeandoserpadres

    Un día tengo que contar mi primera y única experiencia en un circo cuando era niña (nada buena). Me dan pena estos animales tratados de esta forma. También prefiero los circos de acrobacias “de personas” y no estas antiguallas en las que se abusa de los animales de esta forma. Si al menos los tratasen como a reyes entre espectáculo y espectáculo…

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  5. diasde48horas

    Pues yo estoy como tú, me niego a llevar a Redondo a ese tipo de circos, pero reconozco que va a ser difícil de explicarle el por qué… no se ni si yo mima lo entiendo completamente. Para mí una cosa es matar un animal para alimentarse y otra distinta matar un animal por deporte y diversión aunque luego te alimentes con él. Tampoco es lo mismo para mí, animales encerrados en un entorno más o menos “natural” para ellos que animales encerrados en condiciones lamentables y por encima maltratados… Pero bueno, las cosas no son blancas o negras… hay grises, matices y esos son los difíciles de entender ¿no?
    Me ha gustado mucho tu post de hoy 🙂

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  6. Un Papá en Prácticas

    Los humanos somos una contradicción con patas 🙂 Tranquila que no estás sola en esto, jejejeje Dicho esto, te diré que soy de los tuyos. No soporto esos circos decadentes que siguen utilizando a los animales como reclamo…

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  7. Sra. Gafapasta

    Complicado, enseñar esto sí y esto no porque nos basamos en unos valores que en sus inocentes mentes no tienen el mismo valor.
    Hace poco en Barcelona ha vuelto a salir el tema porque están prohibidos los espectáculos con animales salvajes o domésticos y algunos circos quieren que se levante esa prohibición al menos para los domésticos y poder traer a la ciudad espectáculos con perror, pero volviendo a ver esas imágenes me alegro de que se estén poniendo duros con la prohición, que seguro que hay algún circo decente, pero para uno que cuida a los animales hay veinte que no lo hacen.

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  8. matronaonline

    He empezado a leer pero no lo he terminado. Estas cosas me superan… Estoy en pleno proceso de iniciar una obra. La semana pasada me explicaban que incluso si únicamente fuera a pintar una pared de una habitación de mi casa, estoy obligada a pedir una licencia de obra menor. ¿En serio? ¿de verdad desde el ayuntamiento controlan quién pinta por dentro su casa y para situaciones de maltrato como estas nadie supervisa nada? porque igual que tú como ciudadana ves en qué condiciones mantienen a esos animales, lo puede ver cualquiera, no creo que sea necesario hacer ninguna investigación exhaustiva. No sé si es más animal el de la jaula o el que lo mantiene ahí.

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    1. yademasmama

      Me consta que se dio un aviso en este caso, pero han seguido llevando el circo a otros pueblos, así que parece que no ha pasado nada. Parece mentira que haya esos controles para una obra menor y para esto, en cambio, se haga la vista gorda. En fin…

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  9. Arándana Mayor

    Te comprendo… yo antes nunca me había planteado lo de los circos, pensaba en Miliki, los payasos, “cómo están ustedes” y esas cosas… cuando empecé a investigar sobre los veganos descubrí que estaban en contra de los circos y en un primer momento me pareció exagerado. Pero después de leer sus razones y ver alguna que otra fotografía comencé a comprender que detrás del telón la situación es muy triste. Lo mismo con los shows de delfines, etc. Yo personalmente no pienso llevar a mi hija al circo (con animales), ahora es pequeña y no hay problema, cuando sea mayor y lo pida intentaré explicárselo de forma agradable y sin asustarla.

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    1. yademasmama

      Sí, lo importante es explicarlo de esa manera, yo creo que lo entenderá. Pero en lo que tengo dudas es en el resto… Muchas gracias por tu comentario, de verdad 🙂

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  10. Señor Bebé

    A mí me pasa igual, me dan una pena esos animales… me da pena que los humanos tratemos así a los animales para nuestra diversión…Supongo que en el caso de los hijos, es complicado a veces actuar en esta sociedad y con sentimientos de este tipo. La verdad es que no sé cómo me comportaré yo cuando tenga a mi peque y se me dé esa situación. Es complicado. Espero que tu hijo entienda el asunto cuando se lo expliques. Besitos

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  11. Virginia

    Bufff me pasa como a ti. Es complicado. Aunque viven mejor en el zoo Q en el circo. Pero con el maltrato animal no puedo… Odio las corridas de toros.
    Deberíamos ser más consecuentes.
    Gran reflexión
    Un beso

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  12. Somos Padres Frikis

    Me ha encantado el artículo, puesto que me pasa parecido. ODIO los circos con animales, y en general, todo lo relacionado con el maltrato animal.

    Sé que nunca llevaré a Mario a un circo decadente con animales, porque no me gustaban ni a mí de pequeño. Pero no tengo tan claro el decir que nunca lo llevaré a un zoo, porque quizás es la única manera de que vea de cerca a ciertas especies de animales. Y aunque hay zoos decadentes, hay otros que quizás no son tan horribles (parques naturales, o el de Biopark quizás…).

    En fin, que tengo dudas parecidas. Le enseñaré a amar a los animales (ya tenemos un perro en casa al que adoramos), pero no sé cómo afrontar el tema zoos…

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    1. yademasmama

      ¡Muchas gracias por el comentario! Sí, yo con los zoos tengo sentimientos encontrados, me encantan los animales y quiero que los conozca de cerca. Supongo que la labor educativa que hacen es muy importante, pero… Ya veo que no soy la única que se plantea estas cosas. ¡Qué reconfortante! 🙂

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