Historias de cacas

El viernes pasado, en una cena con los ex compañeros del colegio en la que no me lo pude pasar mejor, alguien me preguntó cuál era la mayor liada que me había hecho mi hijo en este año y medio de vida. Siendo la única madre entre treinta personas creía que me harían preguntas de todo tipo, pero no había pensado en esa. Me quedé unos segundos callada y rápidamente me cortaron las alas: “no vale decir nada de sus cacas”. Mierda. Entonces caí en que las mayores liadas de mi bebé, supongo que como todos en su primer año, han salido de su regordote culo.

Así que el post de hoy es para desquitarme y enumerar esos momentos de crisis y desesperación que se viven con los enanos, pero que, un tiempo después, nos encanta narrar a los padres. Ésta es una entrada para leer a mi hijo cuando tenga la edad suficiente para avergonzarlo con sus amigos (¿No es esa la mejor venganza del mundo?)

cacas collage

Las adorables cacas de los lactantes no son como ningún padre primerizo las imagina. Son líquidas, muy amarillas y se escuchan. Y suelen tener la certera habilidad de salir justo cuando abres el pañal. No son de las que asoman y dan tiempo a reaccionar, escapan a toda pastilla y con propulsión. Recuerdo que una de esas veces, con un mes o dos, su disparo dejó un reguero que empezaba en el cambiador, salpicaba la pared y terminaba formando charquitos en el suelo. Nuestra casa es pequeña, pero marcó el suelo de su habitación, el marco de la puerta y hasta el hall.

Aunque doy fe de que son mucho más nocivas dentro del agua. Con unos cuatro  o cinco meses, al enano se le ocurrió cagar en la bañera. Pensándolo fríamente, el modo de proceder es sencillo: se coge en brazos al bebé y luego se limpia el desaguisado. El problema es cuando estás sola, necesitas todas las manos del mundo y al señor se le ocurre ponerse a patalear del gusto y a batir aquello hasta convertir el agua en cola-cao. Ése sí que fue un momento de crisis.

En un segundo me lié a recoger los chorizos con las manos para evitar que se siguieran disolviendo. ¿Pero qué hacer con ello? A tirarlo al vater. Y ahí me veía yo, de pesca en la bañera con una mano y con la otra sujetando al bebé para que no se ahogara, mientras se reía el muy canalla. Debo confesar que hubo también un segundo entre el caos para sacar una foto del delito y de paso dármelas de resolutiva delante del padre (¿Eso es muy de #malasmadres, ¿no?)

caña y caca

Afortunadamente, el enano ya no hace de ésas. Lo único que se le ocurre para sacarnos un poco de quicio es cagar cuando estamos saliendo de casa (lo hace todas las mañanas cuando vamos a llevarle con los abuelos porque nos vamos a trabajar), girar sobre sí mismo cuando le estamos limpiando en el cambiador e intentar agarrar lo que puede del pañal sucio con sus manitas. Y muchas veces lo consigue. De que se me mee encima no me quejo, eso va en el puesto de madre, y más siendo un niño.

Se nota que va creciendo porque sus gamberradas van variando. Estas últimas semanas nos estamos peleando con la tierra de las macetas del jardín, que siempre acaba en el balcón de los vecinos de abajo, y que, a pesar de las notas de disculpa que les metemos en el buzón, no sé cómo no se han mudado aún. El lunes pasado mi pareja y yo nos quedamos sin ver la televisión después de cenar porque no encontrábamos dónde había dejado el enano el mando. Y mira que buscamos en todos los sitios, incluido el cajón de las sartenes y cacerolas, el cesto de la ropa sucia y las mesillas de noche. Ríete de las películas de espías. Apareció a la mañana siguiente, junto a su cambiador, entre las cremas y los pañales. Ahí sí que no habíamos mirado.

Dentro de unos años echaré de menos los millones de veces que me ha manchado la ropa y me ha vomitado encima, me acordaré de las dos lámparas de la mesilla que me ha destrozado y me reiré cuando le recuerde que ha asesinado al mando de la tele ahogándolo en el bidé (esto ocurrió ayer mismo). Larga vida al mando. ¿Cuáles han sido las mayores liadas de vuestros hijos? ¿A que muchas han salido de su pañal? 

38 pensamientos en “Historias de cacas

  1. diasde48horas

    ¿La última de Redondo? Esta mañana, tirar su cepillo de dientes por el váter y luego meter medio cuerpo dentro para sacarlo…
    Lo de echar la cagadita justo antes de salir de casa también lo hace el nuestro… ay, qué cruz!

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  2. Arándana Mayor

    Esto me recuerda a una pobre amiga mía que escribió un estado en FB parecido a éste: “Se ha manchado entero de caca y lo he tenido que meter en la bañera vestido”. A lo cual sus amigos (todos sin hijos) reaccionaron preguntando si estaba hablando de su pareja (hablaba del bebé, por si quedan dudas) u horrorizándose (la mayoría). Creo que el humor escatológico es algo que sólo las madres comprenden 🙂

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    1. yademasmama

      ¡jajaj! Anda que no… El humor escatológico es nuestro recurso para afrontar esos momentos de mierda hasta las orejas, hay que tomárselo así. ¿No te pasa que ya no eres absolutamente escrupulosa en nada relacionado con los niños? Limpiarles la caca, cogerles los mocos, sacarles la comida de la garganta si parece que se ahogan, comer sus galletas chupadas… ¡Gracias por el comentario, arándana!

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    1. yademasmama

      Y tanto, pero bueno, yo ya me he acostumbrado, aunque cada vez huelen peor. ¿Y qué me dices de esa curiosidad que despiertan los pañales sucios y que nos hace siempre mirar dentro a ver qué hay? jajajaja

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  3. Mamá Zombi

    Buf, ¡qué recuerdos! ¿Y las que salen a presión por el canalillo del culete y les llegan hasta la nuca? A mí L todavía no me ha hecho ninguna gorda (con cacas, me refiero), pero mi madre siempre cuenta que un verano en el patio mi hermano se metió la mano en el pañal y se dedicó a decorarles los coches a todos los vecinos con lo que allí había. ¡Vaya marrón! xD

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    1. yademasmama

      ¡Esa historia es muy buena! Parece sacado de una película de terror, jajaja. Seguro que cuando se lo recordáis lo pasa mal. ¡Es tremendo!
      Por cierto, soy ya una experta en ese tipo de cacas de las que me hablas Las he visto hasta el pelo y lo qué he sufrido para subirle el body sin untar la cabeza de nocilla. ¡Uf, qué apuros!

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  4. nosoyunadramamama

    Yo creo que las de las cacas son las peores, más que nada porque son poco agradables…Lo de la caca en la piscina y en la playa es un clásico, pero incluso con casi tres años, ehhhh… Y en la bañera me lo hizo el peque estando los dos dentro,jaja… y casualidades de la vida, q los baña siempre su padre, ése día no estaba y me tocó a mí el marrón,nunca mejor dicho…. Y cdo le quites el pañal, verás! La última de Alfonso fue en Uterqüe, no pudo elegir otra tienda menos gramurosa, porque además he entrado tres veces en mi vida…
    A Rafa últimamente le da por esconder la escobilla del water. Alfonso con tres años está más civilizado,jeje

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    1. yademasmama

      Ay qué bueno, por favor. Nada más y nada menos que en Uterqüe. Las de las bañeras son geniales, con esos barquitos flotando… En el mar aún es más llevadero, como hay tanta agua toca a menos mierda por bañista, pero en la piscina… ¡Glup! Espero librarme este verano de las mierdas flotantes.

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    1. yademasmama

      jajajaja. Se veía venir lo del mando, ¿verdad? A ver lo que duramos con el otro. Qué obsesión tiene este hijo, madre mía. Y la de la bañera fue tremenda, sobre todo porque lo agravó todo con el pataleo. Si se hubiera estado quieto… 😉

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    1. yademasmama

      La tapa del water debería tener un cerrojo de doble llave, la de cosas que se caen por ahí abajo. Mis hermanos pequeños también tiraban mis cepillos de dientes, lo menos me quedé sin cinco o seis, pero seguían haciéndolo de mayores por descuido, ¿eh? No estoy preparada para que me tire las cremas también, ¡señor danos paciencia!
      Oye, qué bueno tu post y todas las modalidades de disparo que habéis sufrido. Pero me quedo sin duda con el meconio volador, esa no se la esperaba nadie. Míralo, porque igual tenéis el récord guiness en el bebé que ha cagado más rápido, (y más explosivo). Y la escena de la comida es literal, ¿cómo no van a comentar unos buenos padres cómo son las mierdas de sus hijos? jajaja. Me encantan los gestos que ponen de fuerza cuando cagan, el mío hace ruido y todo, ladea el culo, y ¡bingo!

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  5. Mamá Pata

    Lo que me he reído! El tema kaka da mucho juego, en mi kuadrila es un tema bastante recurrente, y no tienen porque ser kakas de bebes y niños! jiji!
    La verdad que la patita no me ha liado ninguna gorda con la kaka. A su aita le meaba cada vez que le cambiaba el pañal, en cuanto notaba el fresquito.. psssss! La semana pasada en la guarde cogió su kaka del orinal y algo machó, pero creo que se dieron cuenta pronto y el desastre no llegó a más!
    Y la mía también es como un reloj para hacer kaka todas las mañanas de camino a la guarde, sentada en su mochila! Alguna vez pienso que como sea kaka bomba y tengas escapes me voy a ir con el ronchón en la espalda! jajaja!
    Muxus!

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    1. yademasmama

      jajaja, ¡o sea que sois una cuadrilla de cagonas! Será cosa del norte, porque a mis amigas y a mí también nos gusta el tema, jajaja. Eso que cuentas de la patita en la guarería es buenísimo, tenían que haberlo grabado. Habría sido un detallazo ponerlo en el álbum de final de curso, ¿no? Con ese horario que tiene para hacer caca me parece que vais a andar con problemas cuando le quitéis el pañal, jajaja. Vigila un baño a mitad de camino entre casa y la guarde por si acaso. ¡Un beso enorme!

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  6. Sra. Gafapasta

    Mira, precisamente el otro día escribía que tengo ganas de escribir de cacas. Pero tendré que esperar a que nazca y me la líe parda. Tu post me ha hecho reir de lo lindo. Es que las cacas tienen siempre su gracia.

    Voy a tratar de mantenerme muy zen cuando me haga lo del cola-cao 🙂

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    1. yademasmama

      Jajaja, pues muchas gracias, hombre. A mí el tema me hace mucha gracia. Y sí, respira hondo (bueno, mejor no) cuando llegue el momento de la bañera. Yo me puse a dar grititos de loca y el niño a reírse. ¡Seguro que pronto nos estás contando alguna historieta bastante peor! 🙂

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    1. yademasmama

      jajaja, eso no es un chasco, ¡de buena te has librado! Aunque luego tiene su gracia contar esas historietas. Quién sabe, quizá te las haga de más mayor… ¡Espero que no! 😉

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  7. Un Papá en Prácticas

    jajajajajaja Anda que no sabías bien que me iba a gustar este post! 😛 Maramoto nos ha liado varias. Las colchas dan fe de ello. A mí lo que me resulta más alarmante con las cacas es cuando se llenan hasta el cuello. Que vas a cambiarlos y no sabes por dónde cogerlos para no pringarte hasta arriba, jejeje

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    1. yademasmama

      Ay, amigo, ¡sabía que te iba a gustar! Ese Lady Caca me marcó 😉 Cómo me reí sola escribiéndolo y más con los comentarios. Las cacas hasta el cuello son terribles y desgraciadamente muy muy frecuentes. Ese momento en el que tienes que quitarle el body por la cabeza y no sabes cómo hacerlo, el niño se mueve y se gira… y o le llevas vestido a la bañera o acabas tú lleno de mierda. Muy bueno. Yo me río porque ya nada me da asco, jajaja. ¡Me estoy inmunizando!

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  8. planeandoserpadres

    Lo de la caca en la bañera aún no nos ha pasado (pípí y pedos que hacen burbujear el agua sí son frecuentes) perola peor ocasión creo que fue en la primera consulta con la pediatra, cuando tenía 5 días, pero no por culpa de la niña, sino nuestra, que como buenos primerizos nos fuimos a médico sin una muda de ropa limpia y cuando la explosión nos sorprendió en plena consulta y la caca comenzó a chorrean por fuera de la ropa no tuvimos recursos para actuar.

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    1. yademasmama

      Lo de no llevarle ropa de recambio al pediatra es muy de primerizo, jaja. ¡Vaya historia! Habría que veros ¿Y cómo lo resolvisteis? Me imagino la cara del médico, jajaja. Creo que con ese momento ya tuvisteis suficiente. ¡Besos!

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      1. planeandoserpadres

        Pues lo resolvimos trayéndonosla a casa con la misma ropa toda manchada de caca. La cara de la pediatra no tenía desperdicio pero la pobre insistía es que esas cosas eran normales, que no teníamos que ponernos nerviosos (pero su mirada decía: “Vaya par de inconscientes. Estos no sacan adelante al bebé ni de coña”).

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  9. naiaraolague

    Jajajaj! Me he reído mucho imaginandote!! Eso si, la parte del cola cao…qué asquito!! Maite nunca de ha hecho pis ni caca en la bañera…alguna vez pis antes y sobre todo después pero caca no!
    Y lo de la propulsión es flipante!! Nosotros tuvimos que pintar una pared después de la decoración que nos hizo… Alucinante!!!

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    1. yademasmama

      ¿En la bañera nunca? No me lo puedo creer. Este enano ya ha hecho varias de esas. Jajja, así que tuvisteis que pintar, es alucinante la fuerza que tienen esos culotes XD

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  10. portakanguritos

    Jajajaja que risas!! Las cacas a propulsion ahora nos dan risa jajaja. Tb nos ha pasado lo de la bañera. Y justo cagarse cuando le cambiad el pañal!! Cuando se da la vuelta en el cambiador y no le dejo se pone a llorar como si le cortaran un brazo!! Jeje. Bss

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