Seis temores de los padres primerizos

Una de las cosas más divertidas de ver las tripas del blog es que puedes reírte con las búsquedas que hace la gente en Google y que van a parar a tu página (de esto hablaré pronto). Pero también dan ideas interesantes. Antes de Semana Santa alguien buscó información sobre los miedos de una madre primeriza, y me pareció muy buen tema sobre el que hablar, sobre todo desde la distancia. Porque aunque algunos libros de crianza se presentan como los manuales definitivos, los bebés vienen sin instrucciones, y los padres y madres primerizos nos encontramos muy perdidos. Más aún en estos días, en que ya no tenemos una tribu que nos respalde y arrope, y donde muchas veces al primer recién nacido que cuidamos o tomamos en brazos es al nuestro. ¿Qué madre no se ha preguntado si sabrá hacerlo y si estará a la altura?

– ¿Tendré leche? La mayor parte de los interrogantes de las primerizas rodean el tema de la lactancia. ¿Tendré leche o estaré seca? Cuando me preguntaban si tenía pensado amamantar a mi bebé siempre respondía: “sí, si puedo”. Realmente la ausencia de leche, la hipogalactia, sólo afecta en torno a un 2% de las madres y por unas causas concretas. Ponerse en manos de asesores de lactancia desde el principio puede evitar muchos problemas. Yo lo hice y salvé nuestra lactancia (lo conté aquí). Otra de mis mayores dudas en torno al pecho era cómo iba a darme cuenta de que ya tenía leche. Esa absurda duda sólo me hace reír ahora. Como para no darse cuenta de la subida de la leche…

– ¿Podré parir? El tema del parto da mucho miedo, pero sobre todo en la última etapa del embarazo, cuando el final se ve muy cercano. Yo afronté mi parto con tranquilidad y ganas, pero en el fondo me daba miedo como a todas por no saber a qué me enfrentaba. Es normal, porque el ser humano, como cualquier animal, rechaza el dolor, pero en este caso este temor se une con el miedo a que al bebé le pase algo (que es bastante mayor). Siempre nos dirán que todas las mujeres lo han hecho a lo largo de la historia y que ningún bebé se ha quedado dentro, así que confiemos en nuestro instinto. Y, si está cerca tu parto, piensa que en ese momento sale de dentro una fuerza sobrehumana, porque tu cuerpo sabe cómo hacerlo. Aquí cuelgo un link muy interesante sobre el miedo al parto de El parto es nuestro, donde explican que ese temor “se debe a la imagen social del parto”, pero que puede ser una experiencia bonita y placentera.

– ¿Sabré cuidar a mi bebé? Te preparas durante nueve meses para el día en que viene al mundo, pero cuando nace no sabes ni cogerle. No tengas miedo, todas hemos pasado por ello. El lazo que te une a tu bebé es tan fuerte, aún antes de nacer, que pronto serás la mejor persona en entenderle. Si al principio te ves como un elefante en una cacharrería y te da miedo hasta cambiar un pañal, piensa que necesitas unos días para cogerle maña al tema y que pronto serás una experta. Pronto sabrás cuándo tiene hambre, cuando llora porque no se puede dormir o cuando tiene un aire que no puede expulsar y le molesta. Los retos de uno en uno, no se te ocurra agobiarte el primer día por cómo introducirás la alimentación complementaria o cuándo dormirá toda la noche del tirón.

– ¿Y si se me cae al suelo o le pasa algo? Todas tenemos ese miedo irracional al ver a un ser tan pequeño e indefenso en la cuna. A mí me daba pánico que me lo cambiaran en el hospital o que sufriera la muerte súbita del lactante, aunque el porcentaje de que ocurra es realmente mínimo. Temía que se me cayera de los brazos al suelo, que se ahogara por la noche… y tenía pesadillas con ello. A todas nos pasa, y está causado por la enorme responsabilidad que supone tener un bebé. Respira hondo y trata de relajarte, porque si tomas precauciones (las mínimas nociones de seguridad, como no dejar al bebé solo en el cambiador, no acostarlo boca abajo o no colocar en la cuna cordeles o cosas con las que pueda ahogarse) lo normal es que no ocurra ningún accidente.

– ¿Volverá mi cuerpo a ser el mismo? Hay mujeres que lo logran, ¿por qué no vas a ser una de ellas? El peso se pierde poco a poco, sobre todo si se amamanta, pero a partir de ahí, volver a la figura anterior al embarazo es trabajo de cada una: dieta y ejercicio, no hay receta mágica. Si no tienes fuerza de voluntad, olvídate. No obstante, si la genética está de tu lado y eres delgada por naturaleza, lo tienes casi todo hecho.

– ¿Seré buen padre (o buena madre)? Ante esta pregunta, que nos la hacemos todos, sólo puedo responder que sí, aunque sea sólo por el mero hecho de hacerse esta pregunta. No hay padre ni madre perfecta, pero todas lo hacemos lo mejor posible, y eso es lo que importa. Que no se diga que no hacemos todo lo que está en nuestra mano por nuestros hijos. Y si no me crees, nadie mejor que las malasmadres para quitar este miedo ante la búsqueda de la perfección maternal.

¿También sentiste los mismos temores al ser padre? ¿Qué otra cosa te daba un miedo atroz durante los primeros meses de vida de tu bebé?

Imagen de Freedigitalphotos.net / David Castillo Dominici

30 pensamientos en “Seis temores de los padres primerizos

  1. nosoyunadramamama

    Es curioso, yo no tuve ninguno de esos miedos y creo q es porque toda mi vida he tenido instinto maternal, siempre he sabido que, por encima de cualquier cosa, quería ser madre. Y no de uno, sino de varios hijos.
    Creo que también el hecho de tener una madre q siempre habló bien de partos y embarazos (hasta del gemelar) también ha sido muy positivo. Es más, en la primera cita con la matrona, mi marido le dijo q yo estaba viendo vídeos de partos como si eso no fuera bueno para mí; ella se quedó extrañada y me preguntó si me asustaba, le dije q no, que me parecía realmente bonito, así que dijo q entonces viera lo q me diera la gana,jaja…

    Y además siempre he pensado q la medicina está para ayudarnos si algo no va del todo bien, y que si no podía darle el pecho a mis hijos, no me culparía por ello. Creo que es mejor no agobiarse y pensar que, si en el momento, te duele, puedes pedir epidural; que si no puedes dar el pecho, hay bibes; que si no puedes “parir”, te lo sacarán, jeje…Pero sin agobios, pase lo que pase y se den las circunstancias que se den, serás buena madre para TU hijo. Así que ánimo a las que están con miedos, no merece la pena planificar, las cosas vendrán dadas. un besin

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    1. yademasmama

      Gracias por el comentario. Yo también he tenido mucho instinto maternal, y no creo que una cosa quite la otra. El miedo es libre. Me alegro de que vivieras el parto tan relajada. Yo lo afronté con tranquilidad, pero si tengo otro sé que iré con más miedo que la primera vez, pero por mi propia experiencia. Pero sí es cierto que no merece la pena planificar, y además no sirve de nada ;-). Un beso, guapa

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  2. Una mamá muy feliz

    Un poquito todo lo que comentas, si…pero lo que realmente me daba miedo era lo de la muerte súbita y el que llorara y no supiera consolarle.

    En cuanto a la lactancia creo que esa respuesta de “si puedo, si” la hemos dado todas…en lo que no estoy de acuerdo contigo porque no me pasó es el saber cuando te viene la subida…yo ni me enteré y tuve esa duda muchos días.

    Buen día

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  3. mamapuede

    Todos esos temores los he tenido y los sigo teniendo!l
    Lo de ser buen padre/madre creo que me acompañara toda la vida, el miedo a que le pase algo.. Bufff eso es horroroso, el resto creo que los tengo superados

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  4. Un Papá en Prácticas

    Recuerdo que afronté el embarazo y el parto con mucha tranquilidad. La que me infundía la mamá jefa. Pero recuerdo también cuando nos dejaron solos en la habitación del hospital con la peque y la mamá jefa y yo nos quedamos mirándonos en plan: ¿Y ahora qué se hace con esta cosita? Ese fue mi mayor momento de miedo. Luego las cosas van saliendo por sí solas. Y cosas que te daban algo de respeto, como cogerla en brazos o cambiarla, empiezan a convertirse en actos rutinarios y de cierta sencillez (cambiar un pañal a Maramoto es un reto continuo) 😛

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    1. yademasmama

      Es que ese momento es terrible: le miras y no sabes ni cómo cogerle. Nuestro temor era la primera noche en casa, uf qué escalofríos. Como era prematuro no habíamos pasado ninguna noche con él en el hospital y no sabíamos si teníamos que despertarle para darle de comer o no… Era como si tuviéramos que cuidar a un marciano. Menos mal que pronto le cogimos el tranquillo. Un beso, compañero, y ánimo con esos cambios de pañal locos (nosotros también andamos en ello)

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    1. yademasmama

      Ay, ¡pues cuánto me alegro! De que te hayas sentido arropada en esto, no de que tengas estos miedos. Mira, con lo que me has dicho ya ha merecido la pena el post. Casi todas pensamos lo mismo, jeje, así que no te alarmes y a disfrutar de la recta final. ¡Un abrazo enorme!

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  5. naiaraolague

    Yo creo que tuve todos esos temores! La muerte súbita me dana un miedo atroz y además en la familia de mi marido había habido dos… Aunque a veces me viene a la mente, ya no es como antes!

    A medida que vas siendo madre, con el día a día, y vas viendo que todo va saliendo bien, te vas relajando y creyendo en tus capacidades.
    No creo que sea por tener más o menos instinto maternal, sino por como seas como persona y como te enfrentes a las nuevas cosas.

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    1. yademasmama

      Uf, dos casos, qué miedo. De acuerdo contigo en todo, Naiara, es una situación nueva y es normal tener temores por no saber a qué te enfrentas. Para unas serán mayores que para otras, pero creo que todas tenemos el gusanillo metido. Un beso y gracias por tu opinión 😉

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  6. diasde48horas

    lo de “si puedo, sí” creo que lo hemos dicho todas alguna vez.
    A mí lo que me aterrorizaba era (y aún es a veces) tropezarme y caerme mientras tenía al niño en brazos. Soy bastante/muy torpe y es algo que podría pasar fácilmente… y me da miedo.
    Un beso!

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    1. yademasmama

      A mí también me daba pánico caerme con él en brazos. Pero conforme va creciendo el miedo se pasa, sobre todo porque empieza a darse golpes por todos lados mientras gatea y anda y ves que no pasa nada. ¿No te pasa?
      De todas formas, tengo pendiente contar un accidente terrorífico que ví el otro día relacionado con esto.
      ¡Un besico!

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      1. diasde48horas

        Si, ahora voy más tranquila pero todavía de vez en cuando me asalta el miedo en sueños y demás. Se ve que lo tengo muy interiorizado jejeje.
        No sé si queiro que cuentes la anécdota, que yo soy muy aprensiva para estas cosas…
        Un beso!

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  7. BuggyMama

    Menos el de tener leche, que tenía claro que sí, el resto si se me han pasado por la cabeza en algún momento, aunque creo que con ayuda del bichito los he superado.

    Un beso guapa!

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  8. planeandoserpadres

    Yo no le tuve miedo al parto nunca, y mucho menos a la lactancia ¡pero a toro pasado a esta debería haberle tenido pánico con la de dolores que me ha causado! Sien embargo, esa inconsciencia creo que es la que me ha salvado de abandonarla, porque tenía más que interiorizado que todas podemos dar el pecho y yo no iba a ser la única que no pudiese ¡a cabezona no me gana nadie! Respecto a los golpes y daños, la bichilla aún no ha tenido nada de esto, pero yo he tenido hasta pesadillas en las que la niña se me caía al suelo, se golpeaba la cabeza y yo se lo ocultaba a todo el mundo y pasaba años preocupada por si le habrían quedado secuelas. En esto de la maternidad, si algo no te preocupa cuando estás despierta ¡sale a relucir cuando te duermes!

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    1. yademasmama

      Completamente de acuerdo, yo sigo teniendo esas pesadillas. A mí se me cae por la ventana abajo, qué horror. Eso es que está anclado en el subconsciente, ¿verdad? ¡Ánimo con esa lactancia peleona!

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  9. Virginia

    Somos un drama! ” todas tenemos dudas…. son fundamentales para esforzarse y hacerlo lo mejor posible yo creo.
    Yo tenía muchas dudas y al ver que la nena sobrevivia y era ffeliz di por hecho que muy mal no lo estaré haciendo. Aún quedan miedos!””

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  10. matronaonline

    Bueno, antes de nada, me muero de ganas de que nos cuentes esas búsquedas que llevan a tu blog, porque nos vamos a reir seguro!!

    Los miedos no son malos, es malo no saber gestionarlos. Cuando algo da miedo hay que informarse, hay que saber que disponemos de facilidades para alivio del dolor tan potentes como la epidural, que no somos crustáceos, somos mamíferos, así que tenemos leche. Y si algo se tuerce, hay que saber buscar apoyo (como bien recomiendas) para poder continuar con la lactancia. Hace décadas en todos los hogares había alguna mujer amamantando, se convivía en familias extensas con padres, abuelos, etc. Hoy en día la lactancia es un tema que incluso se esconde en público, ¿cómo vamos a pretender saber cómo se hace y cómo se solucionan los problemas? y aún así, si los problemas nos producen más frustración que satisfacción, están los biberones. No se es mejor o peor madre por este tipo de cosas.

    Algo que me chirría un poco es el tema de que el parto es placentero. Es cierto que hay mujeres con partos muy dolorosos y llenos de complicaciones que guardan una vivencia maravillosa de ese momento. ¿A qué llamamos placer? es cierto que hay algunos partos documentados en los que las mujeres han sentido orgasmos, pero me parece una confusión decirles a las mujeres que esto es así (que no lo digo por tí, lo digo por algunos blogs o profesionales que se ofertan con el objetivo de enseñar a la mujer a tener un parto orgásmico). Vender esa idea de parto placentero, lo único que consigue la mayoría de las veces es una gran frustración al ver, llegado el momento, que la situación no es tan idílica. Aún con esto, hay que recordar que hace poco se publicó un interesante estudio que decía que las mujeres que habían parido sin epidural referían que su parto había sido muy satisfactorio en mayor medida que las que habían recibido epidural. Hay dolor, sí, pero el control de la situación por lo visto fue algo muy valorado por el grupo de las de no epidural.

    Bufff… vaya parrafada!

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    1. yademasmama

      Tú puedes poner todas las parrafadas que quieras aquí. De acuerdo contigo en lo de la lactancia, y en lo del parto placentero… Qué me vas a decir si fue la experiencia más terrible y negativa de mi vida. Yo entiendo que con parto placentero se referirán a disfrutar el momento y vivirlo como una experiencia positiva. ¿En serio existen partos orgásmicos? Tienes que hablarnos de eso, jajaja 😉

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  11. La cesta de mi bici.

    Que interesante Idoia!! Algunos de esos miedos ya los empiezo a vivenciar, sobretodo el del parto. Pero en los que estoy de lleno son en los miedos de embaraza primeriza… ¿Estará bien? ¿Es normal esta molestia? ¿Me daré cuenta cuando se empiece a mover?… Madre mía, que mundo de inseguridades estoy viviendo! Un besote guapa.

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    1. yademasmama Autor

      Jaja, ¡y lo que te queda! Pero verás cómo va muy bien. Nos hacemos mil preguntas, y normal. Es tan fuerte lo que se está viviendo…
      Disfrútalo mucho. Qué ganas de verte la tripita 🙂

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  12. Pingback: Los temores y dudas del segundo embarazo - Y, además, mamá

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