El bofetón a los hijos: ¿delito o legal?

Dar un cachete a tu hijo es delito en casi toda España. Casi toda, porque no lo es en Navarra, Aragón y Cataluña, tres comunidades donde un padre puede pegar un bofetón “correctivo” a su hijo y está amparado por la ley.

La clave está en que en estas regiones optaron por ser más conservadores manteniendo el derecho de los padres a “corregir razonable y moderadamente a los hijos” cuando se modificó el Código Civil en 2007, que sí se eliminó en el resto de España. Y este derecho apela directamente al bofetón, la colleja o el rapapolvo, como se quiera llamar, (siempre y cuando no se dejen lesiones y no sea de manera continuada, puesto que esto está tipificado como maltrato). Pero en el resto de España, si abofeteas a tu hijo es un delito.

Esta diferencia entre unas comunidades no deja de ser curiosa ante una polémica que aún escuece. ¿De verdad corrige el bofetón? ¿Es cierto eso de que la letra con sangre entra? Ayer por la tarde veía en el parque cómo una madre daba un bofetón a su hijo de tres años porque no paraba quieto y no se acababa la merienda. O el otro día una conocida cuyos hijos juegan con el mío, le dio un tortazo y un estirón de pelo a su bebé para demostrarle “lo que duele” y evitar que se lo haga a su hermano. No podemos tener estilos educativos más diferentes. Porque ¿vale todo a la hora de educar? El eterno dilema: ¿el fin justifica los medios?

sombras familia

Revisando la prensa me encuentro con la cita de un juez que absolvió a un padre que se llevó a casa a la fuerza a su hija de 13 años tras encontrarla bebiendo con sus amigas, dejándole varios moratones: “es obligación de los padres proteger a los hijos, incluso de ellos mismos”. El ejemplo está llevado al límite, pero es real.

Como el de un padre al que denunciaron por dar dos tortas a su hijo de 10 años en la calle y que, un tiempo después, cuando expulsaron al niño del colegio por una nueva travesura, se presentó en comisaría para que fueran los policías quienes le dieran una lección. Este caso de un padre desesperado y que no sabe qué más hacer para ayudar a su hijo despierta simpatía. Pero, ¿acaso no hay más armas que el tortazo “correctivo” para enseñar a un hijo lo que no debe hacer?

Creo que hay otra opción. A todos nos han dado un bofetón de pequeños y nos hemos sentido humillados, confusos y furiosos. Es cierto que nadie se traumatiza por un tortazo, por supuesto, pero ¿a que no querrías que te lo diera tu pareja, aunque sólo fuera una vez?

No quiero educar a mi hijo como esta conocida que ya le devuelve las tortas a su bebé, eso lo tengo muy claro. Y espero no tener que llegar nunca al extremo de dejar que el cachete sea mi última opción para educarlo. La teoría nos dice que el tortazo agrava el problema, porque el niño al que se le pega aprende a pegar y que baja su autoestima.

La semana pasada aparecieron otros dos casos en la prensa, el de un padre condenado a trabajos comunitarios por pegar a su hijo de ocho años (que estaba tardando en hacer la tarea) y el de una mujer para la que piden ingresar en prisión por morder (¡morder!) a su hija. Precisamente los dos casos, -en los que se ha visto que los padres se sobrepasaron ampliamente,- han ocurrido en Navarra, donde el cachete está amparado por la ley. Quizá no sea tan difícil pasar de dar un bofetón de vez en cuando a zarandear a tu hijo un poco más de la cuenta.

32 pensamientos en “El bofetón a los hijos: ¿delito o legal?

  1. planeandoserpadres

    Pues mira que yo siempre me he considerado ligerita de mano… De hecho, cuando nació mi sobrinita lo primero que hice fue pedir permiso para pegarle si se portaba mal (ahora no comprendo cómo pude pensar esto, pero lo hice). Y tras 2 años de trato con la niña te das cuenta de que no hay motivo alguno que justifique un tortazo. Ahora que tengo a mi bichilla ¡ni se me pasa por la cabeza lo de pegarle para nada! Claro que también es verdad que ambas niñas no dan motivo para esto, y podría llegar a entender que un padre pierda los papeles en un momento de nerviosismo y que luego se arrepienta de lo que ha hecho. Pero si se piensa fríamente, siempre hay una salida mejor que usar la fuerza contra los churumbeles.

    Responder
    1. yademasmama

      Sí, de acuerdo contigo. Espero que siempre haya una segunda vía y que no tenga que arrepentirme de nada. Aunque en una situación límite no me atrevo a decir que “de esta agua no beberé”. Es un tema complicado, desde luego. ¡Gracias por el comentario!

      Responder
  2. diasde48horas

    Uff, tema difícil. Me avergüenza decir que yo antes era de la opinión de que un bofetón a tiempo no hace daño a nadie y evita muchos problemas. Desde que he sido madre me sorprende lo muchísimo que ha cambiado mi punto de vista en este y otros asuntos. Ahora nunca se me ocurriría darle una bofetada a mi niño, pero la verdad es que sí que soy muy gritona. Intento evitarlo, pero a veces no puedo evitarlo y acabo levantando la voz. Es algo que me gustaría cambiar, a ver si lo consigo…

    Responder
    1. yademasmama

      Sí, es un tema controvertido. Yo también creía como tú, pero mi manera de verlo ha cambiado muchísimo desde que soy madre. Y lo de los gritos también es mi asignatura pendiente. Intento no hacerlo, no quiero convertirme en una regañona, pero a veces es involuntario. ¡Ánimo! Y gracias por el comentario 🙂

      Responder
    2. guadalupe

      Los gritos es violencia auditiva, y en mi punto muy personal, vale mas una cachetada a tiempo que 100 después. De antemano explicando la acción porque se toma la actitud de llegar a ese extremo. Ama a tus hijos . y ama los con responsabilidad.

      Responder
  3. garbancito2014

    Yo nunca defenderé un tortazo, pero q haya que pagar una multas desorbitadas por un cachete…
    El tema es, donde se pone el límite? Yo trabajo de maestra, y hay familias en las q lo q menos importa es un cachete, hay falta de higiene, de normas, de alimentos,….
    Insisto, donde están los límites? Es más grave dar una torta q tener a los niños llenos de mierda y pasando hambre???

    Responder
    1. yademasmama

      Supongo que no será tan difícil ver si un niño está desatendido, ¿no? Las profesoras seguro que os dais cuenta enseguida. El tema es complejo y coincido contigo en que hay cosas peores que un cachete aislado. No estoy de acuerdo en educar así, pero también me parecen una barbaridad algunas penas. Aunque nunca se sabe lo que hay detrás de cada casa…
      ¡Mil gracias por tu comentario y tu opinión! 🙂

      Responder
  4. Una mamá muy feliz

    Me he quedado a cuadros con las diferencias entre comunidades!!!

    Ayyyyyyyy yo por ahí si que no paso…el castigo físico no tiene justificación alguna…jamás jamás pondré la mano encima a mi hijo, ni yo ni nadie, a mi en el colegio me dieron por todos lados sin motivo alguno y creo que cuando pienso en mi feliz infancia ese maldito recuerdo la emborrona un poco…¡no tenían derecho!

    Responder
  5. matronaonline

    Es un tema polémico… no veo que sea necesario pegar a un niño. Hay otros castigos y no sólo eso, es muy triste ver cómo algunos padres no usan el refuerzo positivo (ni saben lo que es). Si un niño saca buenas notas o se porta bien en casa, no se le dice nada, porque es lo que debe hacer. Pero si se porta mal o suspende, castigo al canto. Es mucho más enriquecedor premiar los aciertos que castigar los errores. Y no me refiero a regalos materiales, es mucho más valioso lo que no es material 😉

    Responder
  6. Un Papá en Prácticas

    En mi casa a mi y a mi hermana nunca nos han puesto la mano encima. Creo que esa es la mejor lección de vida que sacamos para nuestro futuro. Y el de nuestros hijos. Hay otras formas de educar que no necesitan para nada de la violencia. Genial post 😉

    Responder
  7. Pingback: “Me tragué un supositorio” | Y, además, mamá

  8. María (La cajita de música)

    Estoy totalmente de acuerdo contigo, no creo que el bofetón corrija ni ayude en la educación de un niño… Más bien al contrario. Y ojo, que a mí mi madre me dio algún cachete y no tengo ningún trauma, eh? Pero creo que, en demasiadas ocasiones, se pega más porque los padres están hasta los pelos del comportamiento de los niños y no conocen otra forma de abordar el tema, que porque crean que es un método corrector.

    Es muy curioso que cosas que de ninguna de las maneras aceptaríamos en el mundo de los adultos estén incluso bien vistas en el mundo de los niños, como es el caso del bofetón…

    Y ya no te digo nada de aquellos que pegan a sus hijos porque éstos han pegado a otros! ¿Cómo les vas a enseñar que no se pega… Pegando?

    Vamos, que me ha gustado mucho tu reflexión y que estoy 100% de acuerdo contigo. Espero no pegar jamás a mi hijo y no voy a dejar que nadie lo haga.

    Feliz día♥
    María {La cajita de música}

    Responder
    1. yademasmama

      Es un tema complicado y pienso así, pero también te digo que hay momentos en los que se pierde la calma y la razón. Espero no verme en uno de esos y hacer nada de lo que me pueda arrepentir. Porque creo sinceramente que si le das una torta a tu hijo, aunque sea suave, te arrepientes. Respiraremos hondo y confiaremos en el poder de la palabra 🙂 ¡Gracias por comentar!

      Responder
  9. Rocio

    A mi mi madre me ha dado una torta si me he portado mal de pequeña y es la mejor madre del mundo. Mucho cuidado con crear falsos complejos, por dar una corrección así dentro del sentido común y con una intensidad leve NO PASA NADA. Es más, hay muchos a los que le ha faltado ese bofetón a tiempo y ahora son pequeños delincuentes. Como diría Emilio Calatayud, juez de menores de Granada: hay una generación, que creo que es coetánea vuestra, que ha pasado de ser esclava de sus padres a ser esclava de sus hijos. Un padre y una madre no es un colega señores, es un padre o madre y punto, puede ser confidente, amigo, cómplice…pero no un colega. Y gracias mama, por darme una torta cuando me lo mereci.

    Responder
    1. yademasmama Autor

      Rocío, tú misma dices que un tortazo tiene que estar dentro del sentido común, ser leve y por supuesto algo muy de vez en cuándo, no habitual. Creo sinceramente que a quienes dices que les ha faltado un bofetón a tiempo y son pequeños delicuentes les faltaba algo más que un tortazo.
      No comparto lo que dices de padres esclavos de sus hijos. Una cosa es ser permisivos y otra es actuar de otra manera que arreando bofetones: educar con la palabra y el cariño. Veo a padres que les devuelven el tortazo a sus hijos cuando han pegado a otros niños y me parece una contradicción en sí misma. No puedes enseñar que no se pega pegando.
      Gracias por tu comentario

      Responder
      1. dark

        Pues yo si creo, que una bofetada a tiempo es buena… Luego el niño se sale con la suya por no poder ni toserle, gracias a dios soy de cataluña, aquí se puede educar sin que nadie ni tu hijo por venganza te denuncie.

        Responder
        1. yademasmama Autor

          Tú misma. No creo que por no pegarle al niño se tenga que salir con la suya, hay otras maneras de mostrar autoridad y te invito a que las descubras.

        2. hector

          Estaría muy bien, que a todos los que pensáis que un cachete a tiempo esta bien, os dieran un bofetón cada vez que conduciendo OS pasais al carril bus u OS saltais un semáforo o que lleguéis tarde al trabajo, etc etc. Francamente, pienso que los que pensáis así solo demostrais vuestra frustración como padres al no saber educar a vuestros hijos. Tener un hijo es algo mas que parirlo, es un trabajo constante y a veces muy duro. Desde luego pensar que por no darle un cachete a un niño se vaya a hacer un delincuente…menudo pensamiento, es alucinante ….claro luego OS confesais y pecado resuelto…no OS da vergüenza pegar a un niño. A mi desde hace tiempo me enseñaron que pegar a los mas pequeños era de COBARDES, así que a tu hijo ni te cuento. Espero que vuestros hijos no calquen vuestros patéticos valores

  10. javi

    Me encanta este tema y efectivamente concuerdo con María (la cajita de música), hay gente que no sabe cómo educar a los hijos. Por eso son tan efectivos los cursos que ofrecen en muchos colegios, asociaciones y organizaciones para reflexionar entre padres sobre estos temas. Pero se suele dejar de lado porque uno no cree que nadie tenga que enseñarle a educar a sus hijos.

    Por otra parte hay que matizar lo del castigo físico. Es diferente pegar por ira que por educación, y lo normal es que a uno se le vaya la mano cuando se enfada porque el hijo ha hecho algo malo.

    También matizaría la edad del niño. Un golpecito en el culete a un niño (que además tiene pañal) le sirve, sin que le duela, para entender que algo no se debe hacer; pero conforme crece y es capaz de entender el porqué de las cosas, se le puede explicar. A estos niños, si recaen en sus “acciones” no hay mejor castigo que EL ABURRIMIENTO. He experimentado miles de castigos con mis 5 hijos, y el más efectivo es decirle “¿Cuántos años tienes?” responde “5”, entonces se sienta 5 minutos en una silla sin hacer nada. Y debemos estar atentos a que no se levante ni coja un juguete… recomiendo este castigo, además porque les ayuda a pararse a pensar sobre lo que acaban de hacer.

    Otra cuestión que creo interesante es que solemos educar como nos han enseñado nuestros padres. Yo me veo muy reflejado en mi padre y me doy cuenta de qué hay cosas que hay que cambiar, ya que en aquella época el castigo físico era más común. Y coincido 100% con “yademasmama” de que baja la autoestima. Aunque sí es cierto que en aquella época había menos herramientas para que los padres pudieran aprender a educar. Ahora hay estudios, libros, organizaciones, blogs, etc. que nos ayudan con este tema.

    Por último, quiero añadir que si a alguien se le escapa un guantazo (bien dado y por ira), es más importante que lo antes posible se sane la herida pidiendo perdón. Siempre a la altura del niño o más abajo, para que él vea que nosotros también tratamos de cambiar. Es impresionante lo cariñosos que se ponen cuando aceptas que tú eres el que te has equivocado y que vean que ha sido una reacción momentánea en vez de una declaración de guerra.

    gracias

    Responder
    1. yademasmama Autor

      Gracias a ti, Javi. Sí, yo también creo que saber pedir perdón rápido es de sabios, y más con nuestros hijos. Es increíble pero lo perdonan todo y, además, con una sonrisa. Y menos mal, porque está claro que siempre hacemos cosas mal… El bofetón va dentro de nuestra educación y creo que vamos a ser la generación que termine con él, sinceramente. Y quien no se vea con fuerzas y armas para no recurrir a ello, tiene que saber pedir ayuda y buscar apoyo, porque lo hay. Sobre lod el aburrimiento, no lo he probado, jaja. De momento no he tenido que recurrir a ello por suerte. Con cinco hijos, seguro que te han tocado situaciones ¡de todo tipo!
      ¡Muchísimas gracias por pasarte por aquí y por el comentario!

      Responder
      1. diana

        Hola, pues yo soy una madre desesperada. Y alguna vez he perdido los nervios y le e gritado o pegado un poco en la boca o culo. Y no estoy de acuerdo con pegar.
        Mi hijo tiene cinco recién cumplidos. Es un niño que a vivido una separación, su padre me hablaba muy mal. Además aunque es la prueba de niños tiene un cociente de 145 que posiblemente no varie. Tiene alta dotacion. Y también es hiperactivo y desafiante.
        Me insulta, tira cosas, tiene mucho carácter. En el colegio desafía y no hace lo que le piden. En el parque tiene que ser el líder y sino se enfada y pega.
        No puedo ir a sitios con él porque es muy independiente y se va corriendo y si le llamas pasa de ti.
        Yo he probado todo, vamos a un psicólogo, tengo rutinas y normas.
        Mucho refuerzo positivo. También es un niño generoso, con una imaginación brutal, habla con todo el mundo como un niño de siete.
        Es una risa estar con el y es un amor. Pero en la calle si le dices algo te insulta o tira a pegar.
        Yo a veces le e dado, otras me e ido a casa llevándole mientras me insultaba con la correspondiente vergüenza. Lo castigo y parece que le da igual me dice : bueno solo es un rato y se acabo, haz lo que quieras, llevate mis juguetes o no me pongas dibujos me da igual.
        Yo soy de abrazarle explicarle y recapacita pero al rato esta igual. Eso si cuando esta bien es increíble y con un corazón inmenso incluso quiere ayudar a la gente si la ve cargada o a cruzar una abuelita.
        Yo reconozco que alguna vez le e dado o me e quedado sin reservas y en vez de darle culo o gritar me e pegado una panzada a llorar.
        Pero la mayoría de veces hago castigos coherentes. Y siempre juzgada como que no se criarle.
        Y su forma de ser hace que mucha gente no quiera jugar o quedar con nosotros sobre todo en el colé.
        Yo no soy de pegar ni gritar pero a veces me a pasado. Lo que no entiendo es los padres q a la mínima recurren a eso. Esa es la forma fácil de educar y yo desde luego tengo un camino difícil pero esperó salga bien.

        Responder
        1. yademasmama Autor

          Mucho ánimo, Diana, porque estáis en una situación difícil y lo estás llevando bien. Además, estás haciendo todo lo que está en tu mano y vas a apoyo, así que pronto dará sus frutos. ¡Ánimo!

  11. Ale

    Hola, yo soy Catalana y desconocía totalmente que es delito en el resto de España el darle un tortón a tu hijo. Me he quedado de piedra.

    No se vosotros, pero yo y mis amigos ( generación del 81) hemos crecido con el tortón como reprimenda el día que la liabas muy gorda y hemos salido bastante bien…no lo veo como algo fuera de lugar, es más el susto que el dolor que pueda causarte. Y siempre me acordaré de la frase de mi padre, en paz descanse, “prefiero que llores tu hoy a que llore yo mañana”, ahora que soy madre lo entiendo.

    Quizá me tildéis de neandertal por pensar que un tortón a tiempo salva vidas, pero es como me he criado y creo que he tenido unos padres maravillosos que me han educado lo mejor que han sabido y a los que le debo lo que soy.

    Responder
    1. yademasmama Autor

      Sí, en mi época también era común. Pero lo que importa es criar de la forma que te deje más satisfecha y orgullosa. Para mí, poder enseñarle a mi hijo que no se pega con el ejemplo, es oro.

      Responder
  12. Yomismo

    Que tendra que ver la velocidad con el tocino… a alguien le ha quedado un trauma por una bofetada de su madre porque no puede mas??? No hay que sacar las cosas de quicio…
    Bastante más grave me parece que te metan en la carcel o que te quiten la patria potestad por dar un tortazo a un hijo que el tortazo en si. Que ganas de hacer demagogia barata con esto.
    Me parece de chiste que una torta sea delito… Ase nos va…

    Responder
    1. yademasmama Autor

      Ya, claro que esas otras situaciones son peores, obviamente. No hablamos de traumas, hablamos de hacer las cosas bien, de educar dando ejemplo, de educar con la palabra y no con la mano.

      Responder
  13. Chari

    Yo tengo un poco de problema con mi hija de 13 años, contesta y siempre quiere tener la razon, es muy perfeccionista y responsable pero tambien caprichosa y un poco egoista.
    El otro dia le dije q hiciera la cama de su hermano q tiene cinco años mientras yo recojia la cocina, la hizo de muy mala gana, despues le comente una cosa de los deberes y se puso a gritar y se me encaro, entonces le di dos tortas.
    Se q no hice bien, me pesa lo q no os pideis imaginar y lo estoy arrastrando, pero tambien pienso no puedo permitir eso , si lo hago q hara cuando tenga 15 años?Estas cosas no se pueden tolerar, no esta bien pegar a un niño por una comida o por tonterias q se pueden resolver hablandole o le castigas sin algun juego, pero hay cosas q pasan el linite.

    Responder

Déjame un comentario con tu experiencia, ¡gracias!