Momentos críticos del día a día

Hay momentos críticos de ser madre para los que nadie te prepara. No me refiero a situaciones graves, sino al día a día, a esas cosas que hay que hacer para ayudar a tu hijos pero que en el fondo desearías endiñárselas a otros padres. En nuestra casa, son tres: cortar las uñas (el kit completo, manos y pies), sacar los mocos y dar medicinas al enano.

manos entrelazadas

Lo de las uñas da para un post entero, pero voy a tratar de resumirlo: el enano se pone tan histérico si me acerco con las tijeritas que ya sólo le corto las uñas mientras duerme. No es cobardía, es ser práctica. Y para cortarlas en tan malas condiciones, a media luz y sin despertarlo, hay que echarle huevos. Es una tarea que me quedó encargada a mí de por vida, porque su padre tiene un extraño y enfermizo pánico a cortar uñas, incluidas las suyas. Es para que lo estudie la medicina. Con las manos aún me apaño, pero para cortar las de abajo ando peor, porque los pijamas enteros con pies me complican la vida.

Otra cosa que nos cuesta horrores es sacarle los mocos con el suero para la nariz. Como con esto pasamos tantos apuros, tengo que confesar que no nos hemos atrevido aún a usar el aspirador nasal y que sigue en su caja como nuevo. Lo veo como una gran batalla y hasta que no necesitemos algo más que suero, no me atrevo a declararle la guerra.

Los artilugios de tortura

Los artilugios de tortura

El problema es que el enano es muy suyo con su cuerpo y no se deja hacer casi ninguna tarea de higiene diaria si no hay una bronca de por medio (salvo peinarse, y eso que el pobre está despeluchado porque la “melena” sólo le crece en algunas zonas). Hasta cambiarle el pañal le sienta mal. Si por el fuera, le llegaría la caca hasta las orejas y tan feliz. Me sorprenden esos niños que avisan a sus madres para que les cambien. Al final, y a fuerza de ver lo que hay en casa, me van a parecer unos sibaritas.

Lo de hacerle tomar el apiretal también requiere de ingenio. Hay que ir con el engaño por delante y que se lo trague sin que sepa lo que hay en la cuchara. Porque ese jarabe rojo no se lo toma a las buenas, por muy enfermo que esté. La última vez lo vomitó dos veces seguidas y tuvimos que ir a la farmacia a por supositorios para ver si así le bajaba la fiebre. Al final, y afortunadamente para todos, no hizo falta usarlos. Eso sí que debe de ser una batalla de las gordas. Y encima, contra toda lógica, se mete por el lado grueso. Por nuestro bien y el del pitufo, que no sea necesario usarlos. Vete a saber dónde acaba el supositorio. De momento, que siga cerrado en la caja al lado del aspirador nasal. Qué sudores sólo de pensarlo.

¿Son éstas también vuestras batallas? ¿Vuestros hijos os lo ponen más fácil?

18 pensamientos en “Momentos críticos del día a día

  1. Mamá Pata

    Creo que puedes estar tranquila, la patita es igual! Las uñas también son responsabilidad mia, su aita se corta las suyas pero las de esas mini manitas y pies dice que nanai. Yo se las corto despierta cuando esta de buenas, pero a veces se cansa antes de terminar y va con unas cortas y otras largas! Las de los pies como se ven menos… no digo mas 😉
    Lo del sacamocos de pequeña se dejaba muy bien, ahora se queja un poco pero cuando ve que gracias a eso respira mejor se medio deja. Y ahora le ha dado por sacárselos ella!!! jajaja! Pero no con el dedo, no, con el aspirador, jiji.
    El paracetamol lo vomita siempre, así que nos hemos pasado al ibuprofeno y hemos comprobado que le encanta! Se lo damos con la jeringuilla poco a poco, y cuando se termina pide más. Podéis probar a cambiar.
    Un besito y feliz finde 😉

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  2. Ana Fernández

    Con mi bicho sólo funciona un truco, y vale para uñas, medicinas y hasta el spray de agua con sal de la nariz ¡decirle que su padre se lo va a quitar! Entonces lo quiere más que nada en el mundo, y luego muchos aplausos y mucha fiesta. Las medicinas es que le gustan, pero con jeringuilla, con cuchara ni verlas.

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  3. planeandoserpadres

    ¡Jajaja! Cuando he leído lo de los momentos críticos del día he pensado que hablarías de como intentaste abrir 3 veces el mensaje con virus de Una mamá muy feliz hasta que “tu instinto” te hizo desistir. Bromas a parte, a nosotras en el grupo de crianza nos desaconsejan el uso de los aspiradores nasales, porque podemos hacerle pupita a los bichillos. Lo que sí recomiendan es el suero hipertónico, ese que viene a presión porque la verdad es que al menos con la bichilla funciona y le saca los mocos a chorreones. Para las uñas nos vemos como tu: recortándolas con nocturnidad y alevosía mientras duerme.

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    1. yademasmama

      Jajjaj, ¡calla, calla! Así que también con nocturnidad y alevosía, qué bueno. A este paso también le voy a cortar el pelito mientras duerme. Un beso, cómo me reí ayer 😉

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  4. Una mamá muy feliz

    Bueno aquí está la del virus…me voy a cambiar el nombre y me voy a llamar “mamá hace reir”…

    El caso es que UBMF es también muy arisco para todo; pañales (ya hablé), uñas, ahora lo llevamos mejor finjo queme las corto yo y así accede, pero se las corto por partes…y el peloooooooo ay el pelooooo ayer se lo corté después de meses y meses…tengo que contarlo…

    No eres la única…estos niños!!!!

    Besos felices y muy sanos, jejejej

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    1. yademasmama

      Oye, me quedo más tranquila sabiendo que todas andamos así. No te preocupes porque nos hemos reído mucho gracias a ti y no a tu costa. Lo de fingir que me las corto yo también lo voy a probr. ¡Un beso!

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  5. Rejuega

    A todas nos pasa algo parecido aunque dependiendo de la edad va variando. Nosotros para las uñas usamos el cuento popular de “Este encontró un huevo, este lo rompió, este le puso la sal…” y se queda quieta hasta “…y se lo comió, se lo comió, de lo comió” (las cosquillas en la mano o en los pies). Lo que llevamos peor nosotros es vestirle y desvestirle y aquí no vale el de “este encontró un huevo….” 😉

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  6. diasde48horas

    Nosotros la verdad es que vamos mejorando con el tiempo. Al principio las uñas y los mocos eran un suplicio, el apiretal la primera vez que se lo dimos ya tenía un año y se lo tomó -y se lo toma- muy bien.
    Ahora la uñas se las cortamos mientras está viendo Dibo, unos dibujos que le encantan, y se deja bastante bien. Los mocos medio se deja, porque se da cuenda de que después respira mejor.
    Lo que llevamos mal, mal es el pelo. La última vez se lo cortamos hace unos meses y casi tienen que venir los vecinos a socorrernos de los gritos que pegaba el tío.

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  7. Entrepapis

    Truco para las uñas, coge su muñeco favorito, di delante de tu hijo que le vas a cortar las uñas al muñeco, haces el paripé y aplaudes contenta, diciendo lo bien que el muñeco se ha portado. Luego le hablas al muñeco y le dices que se fije en tu peque, que va a hacerlo mejor incluso que él …. Es un teatro en pura regla, pero suele funcionar, lo convierten en un juego entre su muñeco, su mami y ellos mismos. Lo de estar dormido es peligroso, de bebés igual funciona, pero de mayores …

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  8. matronaonline

    Jajajajaja la del virus! ay pobre!
    He de confesar que hasta hace 4 años me pasaba como a tu marido. No era capaz de cortarme ni mis propias uñas! ufff… es que en serio, no imaginas qué sensación, se me ponía la piel de gallina sólo de pensarlo! claro que… me fui a vivir ya con mi marido y no era plan de pedirle que me las cortara él y me tomara por loca ni de ir semanalmente a que mi madre se encargara del asunto, así que no me quedó otra que superar ese pánico!
    Lo de cortarlas mientras duermen lo he escuchado ya a muchas mamis 😉

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    1. yademasmama

      Jajjaja! ¿Y de qué vendrá ese pánico a las uñas?? Qué gracia, voy a contarle ya mismo que hay otra persona en el mundo con el mismo problema y que lo ha solucionado. ¡A ver si se toma ejemplo! Gracias por contarlo 😉

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