Dos juegos que no pasan de moda: construcciones y pinchitos

construcción magnética

Últimamente nos cuesta sacar a mi hijo del único juego que le tiene absorto, que es hacer peleas con sus dinosaurios y otros animales y recrear con ellos escenas que ha visto en algunos dibujos o en los libros. Es un juego creativo e imaginativo excelente, pero queremos proponerle también otros para que desarrolle otras habilidades, como la lógica, la orientación espacial y la concentración.

Sin obligarle, pero animándole a que a veces cambie de registro cuando estamos en casa. ¿A alguien más le pasa que sus hijos estén en esa fase en la que sólo quieran jugar a una cosa en el mundo?

Por eso, cuando me propusieron desde Noé Didácticos que probara alguno de sus juegos, lo tuve claro. Me fui directa hacia los juegos de construcción para aprovechar la ocasión y encontrar algo que le gustara al mayor, de cuatro años. Después de descartar algunos juegos de lógica a los que le tengo muchas ganas, porque no son adecuados todavía a su edad, me decidí por el juego tradicional de las construcciones, pero magnético.

Quería también encontrar un puzzle que le gustara (porque los odia) y di con un clásico que nunca falla, el de los pinchitos.

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Se acabó la paz

bebé en la piscina

Desengañémonos, la etapa del carrito y los primeros meses de silleta son los más tranquilos con un bebé. Meses de poco dormir, de tomas a todas horas y de lloros, pero también son tiempos de paseos en paz.

Esa paz se acabó. La pequeña se ha destapado con el carácter y la rebeldía que achacan a los segundos hijos, y que desde ya confirmo. El primero, a su lado, fue un bendito.

Todo lo tranquila que fue los primeros meses, lo es ahora de mujer de genio y figura. Cómo nos tenía de engañados. Suelo repetirme eso de ‘que me quiten lo bailao’, pero ya no reconforta mucho más. Sigue leyendo

‘Topito terremoto’, un libro para hablar de diversidad

topito terremoto
Me encanta leer con mi hijo libros que le hagan pensar y de los que surja la oportunidad de mantener una conversación sobre sus sentimientos y pensamientos. Son esos momentos en los que de pronto conectamos y que me dejan un buenísimo sabor de boca al final del día.

Hablo de libros que me hagan conocer un poco mejor su mundo interior a través de lo que me cuenta y que nos permitan hablar sobre emociones y trabajar algunos valores. ‘Topito terremoto’ es uno de esos libros, como también lo ha sido, desde que cumplió dos años más o menos, ‘El monstruo de colores’.

La historia de Topito aborda el tema de la hiperactividad y está también escrita e ilustrada por Anna Llenas (Editorial Beascoa). Es una historia que nos toca cerca y que te hace empatizar con el protagonista, un topito tan simpático como despistado y movido que empieza mil cosas sin acabarlas y que no puede parar quieto, sobre todo en el colegio. Su profesora y sus padres están desesperados y sus amigos lo rehuyen y no quieren jugar con él porque es un pesado.

topito terremoto

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Yoga para niños pequeños, ¿es posible?

libro yoga con niños

Aunque sólo lo he practicado estando embarazada y en la relajación y algunos ejercicios de las clases de Pilates, me gusta el yoga. Y me gustaría que mis hijos lo practicaran, porque esta filosofía milenaria sólo tiene beneficios para el cuerpo y mente. Pero, ¿es posible practicarlo con ellos siendo pequeños? Cuando vi que Boolino ofrecía el libro ‘Yoga con niños‘ me lancé a pedirlo para probar si podríamos llevarlo a cabo en casa.

Y la respuesta es que se puede, pero con paciencia. Con cuatro años, creo que mi hijo es aún pequeño, aunque hay ejercicios que le han gustado mucho y que veo que seguiremos practicando conforme vaya creciendo, porque la experiencia ha sido muy divertida. El libro es un buen punto de partida para iniciarse en el mundo del yoga, porque es un manual muy práctico, basado en el juego. Y con el juego podemos llegar a transmitir a los niños todo tipo de conceptos que se trabajan en el yoga, como la concentración, la imaginación, la creación y compartirlo con otros. Sigue leyendo

Nuestro cesto de los tesoros

cesto de los tesoros

Dicen que un bebé no necesita juguetes, ni uno sólo, teniendo manos y objetos que explorar y llevarse a la boca. La pequeña tiene ocho meses, el momento de proponerle nuestro cesto de los tesoros, ahora que ya se mantiene sentada perfectamente y sin ayuda y se entretiene mucho cogiendo fichas o piezas pequeñas, golpeando con ellas, chocándolas entre sí e intentando meterlas y sacarlas de recipientes más grandes.

Con el mayor no lo hice, pero con la nena tenía muchas ganas de preparar un cesto o panera en condiciones, con el que diera rienda suelta a sus ganas de conocer mundo y de llevarse a la boca todo lo que quiera. El cesto de los tesoros está indicado para bebés de entre 6 y 12 meses (momento en el que ya no quieren explorar lo que hay en una misma cesta, sino el resto del mundo, y en el que piden más movilidad) y es el paso previo al juego heurístico, una actividad de exploración, manipulación y clasificación básica para los bebés. Sigue leyendo

Las reglas del patio

reglas del patio cromos

Una no conoce del todo a su hijo hasta que no lo descubre en plena libertad en el patio del colegio, esa salvaje jungla en la que los niños se intercambian sus bocadillos y fruta por galletas a escondidas de sus padres.

El patio tiene sus reglas y ellos las aprenden rápidamente. A los padres nos cuesta algo más, pero sólo hasta que descubrimos mejor no interceder en los intercambios de cromos de fútbol y hacer de tripas corazón cuando al niño le han dado gato por liebre. Es la primera ley del patio: los mayores van a tratar de quitarle como sea todos los buenos (Messi o Cristiano no duran ni dos segundos en sus manos), pero él terminará haciendo lo mismo dentro de poco a los más pequeños. Es un aprendizaje por el que todos pasan.

El cabreo se pasa cuando vuelve feliz con su taco de cromos, contando entre sonrisas que “un mayor” le ha hecho un cambio. Aunque el cambio sea muchas veces por nada. Porque para estos enanos los cromos de fútbol son lo de menos. El mío no tiene ni álbum, lo que quiere es estar dentro del corro de cambios, a poder ser con mayores. Sigue leyendo