Las primeras gafas de sol (sorteo con Babiators)

gafas de sol para niños babitors

Nunca había pensado en la importancia de que bebés y niños pequeños llevaran gafas de sol. Creía que con un gorrito o una visera era suficiente, pero no lo es. Y me lo ha demostrado mi hijo, que siempre huía del sol como si fuera un vampiro porque le molestaba mucho en los ojos, pero que desde que lleva gafas anda feliz por la calle y sin buscar la sombra.

Sus primeras gafas de sol han tardado tres años, pero han llegado para quedarse. Creía que sería imposible que las aguantara más de tres minutos, pero no es así: se le nota más cómodo y está encantado de que todo el mundo le diga lo guapo que está. No las lleva toda la tarde, pero es importante que se vaya acostumbrando.

No es un tema de estética, es de salud: dicen que la retina infantil madura a medida que los niños crecen, por lo que, cuando son más pequeños, sus ojos no pueden filtrar la radiación UV. Además, están mucho más expuestos al sol que nosotros, y sus efectos se multiplican por el reflejo en el agua o la nieve, por lo que el peligro es mayor.  A pesar de ello, muy pocos niños llevan todavía gafas desde tan pequeños. En muchos casos es difícil que las lleven, pero tenemos que aprovechar el efecto de imitación de los padres. Si ven que no salimos de casa sin gafas de sol, ¿por qué iban ellos a ser menos? Sigue leyendo

El infierno del embarazo en verano

Por estas tierras llevamos, como quien dice, cuatro o cinco días de calor, pero han sido más que suficientes para probar en mis carnes los rigores del verano. En mi anterior embarazo me tocó de pleno el invierno, pero en éste no va a haber quien me libre de sudar la camiseta.

Ahora sé por qué otras madres que han pasado por un tercer trimestre veraniego me miran con pena: esto es un infierno. Las embarazadas llevamos encima, por regla general, unos grados Celsius por encima que el resto de los mortales. Los sofocos, sudores y cambios de temperatura nos matan más rápido que al resto. Yo en concreto, que siempre he sido Doña Calores, duro dos segundos de pie a más de 30 grados.

Lo peor es que el calor trae consigo picores insoportables en el pecho (sobre todo los pezones, y es terrible rascarse con disimulo) y en la barriga. Las piernas se hinchan y los pies sufren aún más: todo un espectáculo, y o me visto con vestidos que dejen pasar el aire, o el choque de los muslos al andar se hace insoportable. La piel está más sensible, hasta reactiva diría yo, y cada vez veo más lejos que ningún otro verano el estar morena.

embarazo en verano

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La congelación de óvulos como seguro

congelación de óvulos

¿Congelarías tus óvulos de joven para usarlos más tarde cuando tengas la posibilidad de quedarte embarazada? La congelación de óvulos (mejor dicho vitrificación, ya que realmente la técnica es diferente) no está reservada sólo a mujeres que van a someterse a tratamientos oncológicos o con otras enfermedades. Hay quienes abogan por hacerlo extensivo a todas las mujeres en edad fértil como un recurso para ganar tiempo al reloj biológico y evitar futuros problemas de infertilidad.

En definitiva, se trata de seguir teniendo óvulos de calidad y jóvenes como un “seguro” para cuando la mujer esté preparada para tener hijos con unos años más (por temas económicos, laborales, de pareja o los que sean) De este tema nos hablaron a un grupo de blogueras en IVI Pamplona, con motivo de que este mes de junio es el mes de la infertilidad. Según nos explicaron, el año pasado 700 mujeres en España preservaron sus óvulos en esta clínica. Tenían entre 33 y 39 años, muchas cargas laborales y buscaban una válvula de escape ante la llamada de su reloj biológico.

Los óvulos congelados no tienen caducidad y se pueden usar o no en el futuro para una fecundación in vitro, aunque muchos de ellos terminan siendo donados (según IVI, la mitad de las mujeres que consiguieron ser madres con ellos fue gracias a la ovodonación). La vitrificación de óvulos es una forma de solucionar la discordancia entre el momento reproductivo de la mujer (el mejor momento para concebir es con menos de 30 años) y el de concepción, que cada vez se retrasa más.  Sigue leyendo

Como un lienzo en blanco

pasillo

Confieso que tengo un síndrome del nido adelantado y exorbitado. La nueva casa y la mudanza ha hecho que no tenga un nido, sino dos, que mantener en orden y una llega a lo que puede. Esta semana 26, en la que prácticamente me encuentro a las puertas del tercer trimestre, la tripa pesa más que nunca y los calores de junio hacen mella, y a pesar de ello, dentro de pocos días habremos comenzado de nuevo.

La nueva casa es ahora mismo como un lienzo en blanco. En sentido literal, porque está pintada y las puertas lacadas en este color y también en sentido figurado, porque supone una oportunidad nueva para rehacer la casa a nuestro gusto. Como enfrentarse a un libro por escribir.

Pasada la etapa del papeleo (hipoteca, seguros, poner la nuestra en alquiler, buscar inquilinos, hacer el cambio de domicilio…) estamos terminando la etapa de reformas y prácticamente nos queda la última fase: la mudanza propiamente dicha y la nueva decoración. No tenemos aún marcado en rojo el día en que pasaremos nuestra primera noche en casa, pero será este mes. Ya está hecho lo mayor, aunque soy consciente de que quedarán flecos que iremos cerrando en este verano de espera (¿Cuánto tiempo se puede vivir sin cortinas?) Sigue leyendo

Una canastilla para sorprender en el Hospital: sorteo con Cestaland

canastilla de bebé

¿Cuál es el mejor regalo para enviar a una madre que acaba de dar a luz a su bebé? Los ramos de flores alegran la habitación, pero duran pocos días y a veces, en la vorágine de las compras para el bebé, vienen mejor cosas materiales. En mi opinión, nada mejor que aparecer en casa con una canastilla con detalles para el bebé y unos bombones o un poco de buen embutido ibérico para la madre (por eso de la toxoplasmosis). Y si no podemos esperar y queremos ser los primeros en regalar a los nuevos padres, mejor enviar la sorpresa por mensajero, sin molestar en esas primeras horas en la que padres y bebés sólo tienen que conocerse.

¿Y qué tiene que llevar esa cesta o canastilla? Depende de gustos, pero mi cesta ideal es exactamente ésta que he preparado en colaboración con Ana de cestas para bebés Cestaland, dedicada a productos para el bebé y regalos, y que ahora sorteamos. Está compuesta por una caja de madera lacada en blanco muy práctica y decorativa, dos productos de higiene de calidad para el bebé, una mantita muy suave y ponible, una bandana a juego como detalle y poco más si no queremos que se escape de presupuesto. Sigue leyendo

Se está gestando un hermano mayor

hermano mayor

Siempre digo que en mi útero se está gestando un bebé, pero fuera se está dando una transformación también increíble: la creación de un hermano mayor. Un niño que, a nuestros ojos, va creciendo por momentos y que ha cambiado de papel desde que supimos que estábamos embarazados. Es increíble cómo un positivo le da la vuelta a todo, incluso a esto.

Al peque le dimos la noticia el primero, a los dos meses y medio de embarazo, y antes que al resto de familia. Quisimos que fuera así para que no se sintiera desplazado y no escuchara comentarios o enhorabuenas que vinieran de fuera. Se lo dijimos una tarde en la que estábamos los tres solos en los columpios, enseñándole una foto de lo que entonces, antes de que nos cambiaran el sexo, creíamos que era su hermanito. Nos sorprendió su respuesta, alegrándose de forma natural y mostrando su sorpresa, y cómo a los dos minutos volvió a su juego como si su mundo no hubiera cambiado.

Desde entonces, no dejamos de hablar del bebé. Tratamos el tema cuando leemos cuentos y tenemos presente a la hermanita en los planes de futuro. Para implicarle en el tema como hermano, le hemos dejado que haga tareas sencillas, como que me prepare las vitaminas del embarazo cada mañana (simplemente saca la pastilla de la caja y me la da para que me la tome y el bebé crezca mejor) o que elija cosas que vamos comprando para la nena. Sigue leyendo