Parir con epidural y sin ella

de parto con y sin epidural

Ésta es la última foto que tengo de mi segundo embarazo. Me la saqué cuando estaba tumbada de madrugada en la sala de monitores del hospital, con las correas para controlar las contracciones después de haber roto aguas en casa. En ese momento no sabía cómo iba a ser mi parto, pero sí tenía claras dos cosas: que iba a evitar por todos los medios que fuera un inducido y que pediría la epidural. En lo primero acerté, pero no en lo segundo.

He vivido un parto con epidural y otro sin ella, y las sensaciones son completamente diferentes. Tampoco tienen nada que ver la recuperación y el postparto más inmediato: tras dar a luz sin anestesia, y si todo ha ido bien, te sientes con fuerzas como para salir andando de la camilla (aunque no te dejen, por supuesto) y tampoco tienes que esperar para comer algo.Esto es algo a valorar, teniendo en cuenta que se puede estar sin ingerir sólidos horas o incluso días si el parto se alarga mucho. Sigue leyendo

Etiquetas para la vuelta al cole de Petit Fernand: sorteo

etiquetas termoadhesivas petit fernand

Con la terrible vuelta al cole los padres nos volvemos un poco locos con los preparativos: volver a instaurar rutinas y horarios perdidos en la vorágine del verano (bendita vorágine), comprar ropa y calzado nuevo que dure prácticamente todo el curso, los libros y material escolar o marcar la ropa. El año pasado probé las etiquetas termoadhesivas para hacerlo más fácil y ahorrarme trabajo y este año, vuelvo a repetir.

He probado las etiquetas personalizadas de Petit Fernand y me han gustado. Sobre todo, las termoadhesivas, que me resultan muy prácticas: las despegas del envoltorio, las colocas sobre la ropa, planchas y ya está. Todavía no ha pasado demasiado tiempo, pero no tienen pinta de despegarse pronto de la ropa.

Las de este curso las he elegido con mi hijo, para él y su hermana, y aunque le ha costado decidirse, los motivos que elegidos han sido el pirata, el camión de bomberos y algunos animales (tienen 80 para elegir). Sigue leyendo

Mis básicos para la lactancia y el postparto

básicos postparto y lactancia

El postparto y la lactancia materna ideal no necesitan de accesorios. Pero no siempre es así y hay que echar mano de cualquier cosa que nos facilite la vida, así que he hecho una lista con las cosas que me están haciendo mucho más llevadero este puerperio, que de por sí estoy llevando bastante mejor que el primero, sobre todo hormonalmente. Es cierto eso de que la experiencia es un grado.

  • Crema de firmeza corporal de Mustela, indicada para la maternidad y compatible con la lactancia. Me regalaron esta crema en una canastilla para el bebé y es un regalazo (además de un detalle acordarse también de la madre) No puedo decir aún si funciona, si deja la piel más firme, si evita las estrías y si hace algo con la celulitis porque no ha pasado el suficiente tiempo de prueba, pero es una crema muy agradable, suave y que no pringa. Deja una sensación de suavidad e hidratación en la piel y es un placer darla en el vientre, la parte del cuerpo que más ha sufrido con el embarazo. Además me gusta porque se aplica de maravilla con el dispensador que tiene.
  • El sacaleches de Suavinex. En estas dos lactancias he probado varios extractores de leche manuales y eléctricos de diferentes marcas y tengo que decir que, como el eléctrico, nada. Pero entiendo que es una inversión importante y que no sabemos si lo amortizaremos en un futuro, así que el manual es una buena manera de sacarnos de un apuro (para tomas en las que no estamos con el bebé, para cuando nos incorporamos al trabajo o para extraernos un poco de leche y ablandar los pechos si están muy duros y el bebé no puede agarrarse bien) En mi caso, lo he usado mucho los primeros días de lactancia para solucionar una ingurgitación mamaria y para momentos puntuales. Este de Suavinex es sencillo, fácil de limpiar y me ha gustado porque no hace daño, es cuidadoso con el pecho. No obstante, extrae más leche uno eléctrico, mucho mejor opción para una lactancia en diferido. Otra solución es alquilarlo, por ejemplo.

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Aceptando el postparto

los pies de mis hijos

Desde el domingo pasado somos ya una bonita familia de cuatro. La nena se adelantó tres semanas, siguiendo exactamente los mismos pasos de su hermano, y vino al mundo en un parto natural y maravilloso que me ha confirmado que las segundas oportunidades existen. Ha sido un parto que me ha reconciliado con mis miedos y que me ha sacado, por fin, la espina del primero.

Ser capaz de dar a luz sin epidural, ayudarme a dilatar con el movimiento y controlar los pujos y el dolor me ha hecho sentir muy orgullosa de mí misma, por haber superado mis miedos y límites. Me he sentido eufórica por lo conseguido, por traer al mundo a una preciosa y pequeñita niña y por poder haber disfrutado del momento de piel con piel en mi pecho durante las dos primeras horas de su vida.

En comparación con el anterior parto inducido e instrumentalizado, la recuperación de uno sin epidural y sin episiotomía es sorprendente. Sigue leyendo

Por qué jugar al ‘Uno’ en la piscina es una buena idea

juego de cartas del uno

Este verano hemos redescubierto el juego de cartas del ‘Uno’ con mi hijo y ha sido todo un éxito en casa. Gracias a esta baraja especial le hemos introducido en el mundo de los juegos de mesa y le sacamos mucho provecho en las tardes de piscina. Empezó jugando como por casualidad con unos amigos, le compré las cartas y ahora solemos jugar casi todos los días, sea en casa o fuera.

Me gusta porque no dejo de verle beneficios para el pequeño, y creo que es un juego sano y perfecto para niños alrededor de tres años (con ayuda, sobre todo al principio), a pesar de que en las reglas digan que es para mayores de cinco años. Eso sí, nosotros jugamos de forma sencilla, sin contabilizar los puntos: es decir, gana quien se descarte. En este enlace están las reglas del juego y variantes.

Éstas son las ventajas que le veo a este juego: Sigue leyendo

‘Baby brain’ o cómo volverse tonta en el embarazo

volverse tonta en el embarazo

Los ingleses tienen una palabra para referirse a ello: baby brain. Cada vez hay mas estudios que corroboran que durante el embarazo las mujeres se vuelven más olvidadizas y despistadas porque hay cambios en sus cerebros. Que analicen el mío, porque es más que evidente. El otro día dudé sobre cómo se escribía el apellido de mi marido, algo que habré escrito centenares de veces, y me sale más humo de la cabeza que nunca para hacer las cuentas de la compra.

Me paro a pensar cómo se escriben las palabras y tengo faltas de ortografía garrafales, algunas por las que hace unos meses se me habrían caído los ojos. Así que sí, me voy volviendo un poco más tonta a cada día que pasa, además de estar físicamente más torpe. Derramo la leche y el agua continuamente y me golpeo al andar con los muebles, lo que achaco a la monumental barriga y a la desviación de mi centro de gravedad, al descontrol que siento sobre mi cuerpo (y los 15 kilos de peso que llevo ganados, ahí es nada) y, por supuesto, a la falta de sueño que arrastro desde hace meses. Soy una joyita de chica.

Mi pareja suele decirme que estoy más ausente que presente y que me quedo mirando al infinito mientras comemos sin poder seguir la conversación. Lleva toda la razón, pero a esto le respondo que bastante tengo con llevar una persona dentro con vida propia e intenciones ajenas a mi voluntad. Es bastante difícil mantener una conversación mientras sientes volteretas y patadas traicioneras en la vejiga, ombligo y riñones. Se hace lo que se puede, dadas las circunstancias. Sigue leyendo