El oso que comía helados, un cuento convertido en Mini

portada del mini del oso

Hace ya dos veranos, durante una tarde de agosto en la playa de Orio en la que mi hijo mayor no paraba de pedirme que le contara cuentos, nació una sencilla historia sobre un oso solitario al que le encantaban los helados, como a mi hijo. Y como en el cuento salían helados, muchos helados, abrió los ojos como platos y se echó a reír. Hoy este cuento se ha hecho realidad en papel y a todo color, convertido en un precioso Mini, un libro pequeñito para primeros lectores. Sigue leyendo

Un traje de casera para bebé (hecho en casa)

traje de casera para bebé

A todos los padres nos encanta vestir de caseros a nuestros hijos por estas fechas, con sus trajes típicos, chalecos de borreguito y bastones de madera, y a ellas, con sus faldas y pañuelos a la cabeza, como es tradición hacerlo en País Vasco y Navarra en Nochebuena. Este año me he empeñado en vestir a la pequeña también, aunque sea sólo para una foto y para acompañar a su hermano en la fiesta del colegio de Navidad, así que me puse a buscar por las tiendas de Pamplona un traje de casera de talla bebé.

Haberlo, lo hay (talla 0), pero es bastante caro para usarlo tan sólo unas horas. Merece más la pena comprar ya la talla de 1 año, que ya de por sí es más grande y que generalmente sirve a las niñas hasta los 3 años, más o menos. Pero para bebés más pequeños, como la mía, que entonces tendrá casi cuatro meses, no me iba a valer.

falda del traje de casera

Así que decidí esperar al año que viene para comprar uno de esa talla y amortizarlo los años siguientes, pero hacer algo yo misma para estas Navidades. Pensé en hacer una falda sencilla, pero a pesar de ser mi primer proyecto de costura, terminé animándome a hacerle algo más. Busqué una tela bonita y me puse a cortar y coser para confeccionar para la pequeña una falda y pañuelo a conjunto como en el traje típico. Sigue leyendo

Bebetto Vulcano, un carrito para el día a día

Bebetto Vulcano bebé

Desde hace unas semanas, estamos probando el Bebetto Vulcano, un carrito muy completo y que nos ha gustado mucho desde el primer momento. Bebetto es una marca polaca que se está introduciendo en España desde hace poco con modelos de carritos de dos y tres piezas y sillas de paseo a un precio medio y con muy buena calidad.

De hecho, lo primero que sorprende de este modelo es que trae muchas cosas y cuida mucho los detalles, algo que no se ve en todos los cochecitos de la misma gama. Si alguien está pensando en comprar uno, es un modelo y una marca a tener muy en cuenta.

Bebetto Vulcano Sigue leyendo

Dar el pecho estando enferma

dar el pecho estando enferma

El pecho es mágico. Hace unas semanas, justo antes de que la pequeña cumpliera los dos meses, nuestra lactancia estuvo a punto de acabarse. Durante unos días, apenas pude darle el pecho y la nena se sació con biberones. Estuve a punto de tirar la toalla y dejarlo, creí que sería imposible o muy difícil retomar la lactancia exclusiva, pero el cuerpo es muy sabio y totalmente alucinante. Por si alguien se encuentra en las mismas circunstancias, ¡se puede! 

Este año hay un brote de gastroenteritis muy fuerte pululando por ahí. A mí me debió coger baja de defensas, justo al acabar la cuarentena, porque me dejó diez días con diarrea y tres días de fiebre muy alta. Durante dos días llegué a 39ºC y me quedé muy débil, no podía moverme de la cama y estaba totalmente deshidratada. Tomaba un sorbo pequeño de agua cada dos horas, pero nada me aguantaba.

En esas circunstancias dar el pecho a la nena era una odisea, lo hacía tumbada, pero no tenía ganas, me dolía todo, y con cada succión me daban retorcijones de tripas. Lo curioso es que enseguida noté el efecto de la deshidratación en los pechos: redujeron su tamaño y ya no notaba la típica molestia que se siente cuando se “recargan”. Tampoco manchaba de leche: era como si mi cuerpo estuviera ahorrando hasta la mínima gota para seguir alimentando a un bebé de dos mesesSigue leyendo

El segundo bebé

el segundo bebé

Una espera que el segundo bebé sea el que se disfruta pausadamente, sin los miedos y dudas que se viven en la primera maternidad. El segundo bebé está llamado a ser una oportunidad para resarcirse y disfrutar despacito, por si fuera el último. Un bebé para volver a vivir todas esas primeras veces de nuevo, pero sin la inquietud de ser primerizo. Un bebé para repetir éxitos y evitar los fracasos de una crianza pasada. Un bebé con el que empezar de nuevo, con más aplomo que el primero, con la experiencia y las ideas más claras, sabiendo que los malos momentos pasan y, en cuanto lo hacen, se añoran

Pero el segundo bebé trae sus propias reglas. Lo que funcionaba con uno, no vale para el segundo. El juego ha vuelto a cambiar y no sirve echar mano de fórmulas pasadas. Entonces una descubre que el segundo bebé tampoco se disfruta como se esperaba. No hay tiempo para ello: la atención se divide entre los dos hijos y el vínculo con el bebé se va forjando más despacio, a fuerza de pequeños momentos de intimidad, valiosos pero escasos. Sigue leyendo

¿Y si el lobo se harta de ser el malo?

el-lobo-hace-huelga-boolino

¿Qué pasaría si el lobo se harta de ser el malo de los cuentos? Éste es el argumento del divertido libro de Boolino ‘El lobo hace huelga‘, que da una visión diferente y moderna de los cuentos clásicos.

En nuestra casa, el lobo está causando furor en todos sus cuentos (y más concretamente Benito Otsoa), así que éste tenía todos los visos de triunfar con mi hijo. Pero al ojearlo descubrí que su lenguaje podía ser un poco complicado y que el final no quedaba muy claro. Nada que no se pueda arreglar con una buena narración: cuando no me gusta cómo está expresado o explicado un cuento infantil, lo cambiamos y punto. Sigue leyendo